
Hoy hice algo bueno, aunque tuve que pillarme la lengua con los dientes (nada, cosillas del trabajo). Cuando sientes dolor (un dolor físico, me refiero) todo lo demás se desvanece, se evapora, pierde su importancia. Así de poderoso es el dolor. Si te duele tanto como a mí me dolía la lengua, lo único que piensas es: uf, esto sí que duele y no merece la pena mosquearse cuando no te duele nada. Además, para eso están las frases: “La felicidad es buen apetito y mala memoria” Oye, y funciona. La verdad es que si no te mosqueas por nada, no hay nada que consiga mosquearte.
(Nada, nada. Tonterías que se me ocurren cuando no me duele nada).