Mostrando entradas con la etiqueta Cagada de mosca y filosofía. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Cagada de mosca y filosofía. Mostrar todas las entradas

martes, 12 de octubre de 2010

Cagada de mosca y filosofía

Como ya estoy en segundo de psicología, aprovecho las mañanas para estudiar. Parece que hoy mi vecino se ha levantado con ganas de música; no me molesta, melodías suaves.
Estoy con uno de los filósofos empíricos más radicales: Berkeley. Bueno, no es que esté con él físicamente, lo que hago es estudiar y comprender su filosofía, su forma particular de entender el mundo, el conocimiento y la percepción humana. Jo, cómo me explico…

De los olores y sonidos que irrumpen del exterior, deduzco que existen otras personas ahí afuera. Digo “deduzco” porque a veces no las veo, pero como afirma Berkely: “El árbol sigue existiendo cuando aparentemente nadie lo percibe, simplemente porque Dios lo observa constantemente”.
Bonito; sin duda. Es bonito saber que existes porque Dios o "alguien" te observa. Sí, muy bonito; y romántico. Nunca me había parado a pensarlo.
Y esto me lleva a otra reflexión: ¿cómo sabría yo que soy yo si no te percibiera a ti como un tú distinto a mí?. Ay, ya me enredé en mi ´batiburrillo´ filosófico (ni caso).
Volvamos con mi vecino. Ahora, el que canta es él: ópera (eso sí que me distrae). Pero bueno, concluyo que mi vecino está contento. Y si está contento es porque el entramado de sus redes neuronales se ha purificado. Sí, ha eliminando lo que hace unos días le produjo desazón. ¿Qué cómo sé de su tristeza? Fácil, ni conectaba música ni cantaba ópera.
Con relación a esto de sacar conclusiones del estado de ánimo de mi vecino a partir de pequeñas ´cagadas de mosca´, como las que cito en negrita al final del párrafo anterior, veamos lo que dice Berkeley al respecto:

“El conocimiento del mundo empírico puede purificarse y perfeccionarse eliminando todo el pensamiento y quedándose sólo con las percepciones puras”.

Concluyo que, según Berkeley, mi vecino lo que ha hecho es dejar de pensar, por eso está contento. Qué curioso... ¿Y eso es posible? Digo que si es posible lo de dejar de pensar, no lo de estar contento. Uy, me he vuelto a enredar... Ahora vengo.

A ver, a ver… Aquí está el metafísico:
“1.- La forma ideal del conocimiento científico se obtiene persiguiendo las percepciones puras, sin intervención del intelecto.
2.- Si los individuos actuaran de esta forma, seríamos capaces de conocer los secretos más profundos del mundo natural y del mundo humano.
3.- La meta de la ciencia, por tanto, es desintelectualizar las percepciones humanas, purificándolas.
4.-El mundo material son las percepciones que Dios nos hace tener”.

Creo que ahora lo entiendo, ´Berky´: ni existe mi vecino ni el mundo que me rodea. Bueno, sí que existen, pero sólo si yo los percibo. O sea, portaos bien si queréis existir en mí, porque si dejo de percibiros desapareceréis. Joder, qué poderosa es la mente… Y digo yo ¿no sería mejor que me diera una duchita y saliera a tomar el aire? Al cine, por ejemplo. Creo que me estoy rayando… Igual nada de esto me necesita para existir. Qué putada ¿no?
Si es que, al final, todos los filósofos llegamos a la misma conclusión: “Los humanos somos una ínfima y prepotente cagada de mosca en el Universo".

¿Dije “llegamos”? Ratifico lo de prepotente.