
Mientras preparamos el curso presencial sobre el arte de escribir, y en atención a nuestro amigo Alfredo, vamos a inspeccionar la olla.
En los talleres de escritura, una de las cuestiones en las que trabajamos se refiere al uso de los adverbios terminados en “mente”: sorprendentemente, pausadamente, constantemente, últimamente, tranquilamente... Hay quien prefiere eliminarlos del tirón y no usarlos nunca más (como le ocurrió a García Márquez el día que descubrió que, ya en la primera página de uno de sus escritos, aparecían por todas partes). Tampoco hace falta esto, pero sí habrá que dosificarlos (como las especias) ya que ralentizan mucho la lectura.
Otro ´elemento´ a mantener a raya se refiere al uso de los gerundios, ya sabes: comiendo, saliendo, escribiendo, despidiendo, mirando, cerrando, estrujando, mojando, entrando, recordando, esperando… Se trata, pues, de incluirlos con mesura o sustituirlos.
Ej: Lo encontré cerrando la puerta// Cerraba la puerta cuando lo encontré.
Primera Tareilla: Te propongo que busques algunos de tus escritos y localices todos estos adverbios y gerundios. Rodéalos con el lápiz.
¿Salieron muchos?...