
Serás un auténtico escritor (una auténtica escritora) cuando los brillos de la fama, el egocentrismo y todo el humo fatuo que rodea al artista, no te proporcionen más placer que tu solitaria inmersión, silenciosa y desnuda, en el tórrido éxtasis de la creación literaria.
(M. Martín Alfaya).