El dios de las pequeñas cosas

El dios de las pequeñas cosas

lunes, 27 de febrero de 2012

Animas Benditas del Purgatorio


Esto de trabajar a turnos, tiene sus ventajas y sus inconvenientes; como todo. Yo, la verdad, es me adapto bien; total, mejor buscar lo positivo que lo negativo en cualquier parcela de la vida. Bueno, a lo que voy. Que cuando la gente me pregunta si me gusta más el turno de mañana que el de tarde, siempre contesto lo mismo y es que, cuando estoy de tarde, ni me planteo que podría estar de mañana; y cuando estoy de mañana, ni me planteo que podría estar de tarde. O sea, intento ser flexible, como la lengua, que compartiendo lugar, temperatura y la misma humedad, dura más que los dientes que son tan rígidos. Por cierto, hablando de lengua, esta noche me la he debido pillar sin darme cuenta, porque al despertar me encontré con un dolor de narices en la punta; es lo que tiene ser flexible, que si te descuidas te aplastan… En fin, que mire usted por donde, y será de tanto como me preguntan, que acabo de verle un inconveniente al turno de mañana, y es que no duermo; me paso la noche rezando. Sí, sí, rezando, rezando: el Padrenuestro, el Avemaría, el Dios te Salve, el Yo pecador…, y todas las oraciones que me enseñaron las monjas de pequeña. Y es que me acordé de algo que se dice por aquí (o, al menos, antes sí que se decía) y es que, si tienes que madrugar, la mejor manera de no quedarte dormido es rezar a las Animas Benditas del Purgatorio para que te despierten.

La primera vez que escuché esto, me dio un poco de ´yuyu´, porque, a ver, la gente no te decía: para que te despiertes (con “s”), sino: para que te despierten (con “n”). Y yo no hacía nada más que darle vueltas al coco, pensando: pero, ¿es que aparecen las Ánimas en tu cuarto, o qué?... De manera que una noche, para salir de dudas (yo casi nunca me quedo con una duda) hice la prueba. Y, oye, funcionó. A la hora en punto, abrí los ojos de golpe y me encontré con el techo; sin más. Luego, con el paso del tiempo, los relojes digitales, los móviles…, la práctica se me quedó obsoleta. Ahora, desde que estoy a turnos, la he vuelto a retomar. Y es que si no me despierto a mi hora (que no me ha ocurrido nunca, y toco madera) un montón de gente se quedaba sin entrar al trabajo ¿Qué si tengo las llaves del cortijo? Pues, más o menos; pero es así. Por eso, cuando me toca madrugar, la noche de antes, me acuesto con las gallinas, casi al anochecer y, además, no dejo de rezar a las Ánimas Benditas para que me despierten. Lo que yo no sé es lo que pensarán las Ánimas cuando tengo turno de tarde, porque, la verdad, ni me acuerdo de ellas. Dice mi amiga Rosa que es porque los humanos somos unos conveníos", je, je. En fin, que ya sabes, si tienes que madrugar y no te fías de que funcione el reloj, o temes quedarte sin batería en el móvil, te recomiendo a las Ánimas Benditas (muy responsables y puntuales). Sólo tienes que apagar la luz y, en medio de la oscuridad del dormitorio, dices: “Ánimas Benditas, por favor, despertarme mañana a las …horas”, y empiezas a rezar. Pero, ojo, a ver si te ocurre lo que a mí, que cuando tengo turno de mañana, no duermo: me paso la noche entre Padrenuestros y Avemarías (igual, por aquello de que más vale que sobren a que falten).

¡¡Dulces sueños!!

4 comentarios:

apm dijo...

jajajaja, sí, siempre es mejor que sobren que no que falten. A ver Mercedes, lo de rezarle a las ánimas benditas del purgatorio es algo que ya le oía yo a mi madre, creo que debe ser una tradición española -o a lo mejor andaluza-, vete tu a saber!, el caso es que, como tú bien dices, en esta era de la electrónica y la ofimática y demás, lo que hacemos es programar el reloj digital o el móvil... y estamos perdiendo las tradiciones, los valores, y hasta los recuerdos.

Mil besitos gordotes y feliz día de Andalucía

apm dijo...

Mercedes hija, para demostrar que no soy un robot, en tu blog, vez de una palabreja endiablá (en cursiva y medio demormá), aquí aparecen las dos !anda que!... de verdad de verdad, don blogger tiene bemoles con las demostraciones, eh!... a ver si atino esta vez con los palabros.... !que la fuerza me acompañe!
Besitos gordotes

Paseos por el alambre dijo...

Pues, sí, guapa, no podemos perder las tradiciones, ni los recuerdos, ni los valores, pero sobre todo no podemos perder de vista que se puede ir la luz y descontrolar el reloj digital o quedarnos sin batería en el móvil, y ¿a ver cómo nos la apañamos para volver del mundo de los sueños? Por eso digo que hay un recurso muy bueno, sin cables, sin batería, sin ruidos ni sobresaltos que nos puede ayudar en estos casos. Y ahí está, para quien quiera utilizarlo.
Besos, guapa.

Paseos por el alambre dijo...

Por cierto ¿alguien sabe cómo eliminar esto de las palabras que aparecen antes de publicar comentario?. Porque he intentado eliminarlas y no sé cómo.