El dios de las pequeñas cosas

El dios de las pequeñas cosas

jueves, 24 de febrero de 2011

Desintegrar tristezas por falta de atención


... Quedamos a las cinco en el parque. Nos sentamos a la sombrita, en uno de los bancos. Le hablé de mi tristeza. Hacía días que un asunto me había quebrado el ánimo y pensé que para eso estaban las amigas. Le conté lo ocurrido, lo mal que me sentía y lo mucho que estaba sufriendo al respecto. Ella me miraba en silencio, con esa paciencia sin orillas que yo tanto valoro en las personas. Dejó que se me desbordara el alma, los ojos, las palabras, incluso la rabia y la compostura. Eso sí, de vez en cuando, sacaba un pañuelo del bolso y me lo ofrecía. Me escuchó sin interrumpirme, hasta que no me quedó dentro ni una brizna de amargor.
...
... Yo esperaba que, al terminar, ella me daría su opinión, hurgaría en mi herida y seguiríamos hablando del tema. Sin embargo, lo único que hizo fue colocarme un mechón de pelo en su sitio, acariciarme la barbilla y añadir: “Aquí no nos ve nadie, de manera que puedes pegar tus mocos debajo del banco, y cuando hayas terminado, nos vamos a tomar unas cervezas en la terracita de un bar, nos broncearnos el escote y mandamos a freír monos a los disgustos, porque si los dejas en tu vida se convierten en protagonistas absolutos.
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... No sé cómo lo hace, pero consigue desintegrar mis tristezas a fuerza de no prestarles la más mínima atención.
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... Mercedes Martín Alfaya

3 comentarios:

De cenizas dijo...

¡Esas personas son imprescindibles!
Aprendamos.

besos

Paseo por las nubes y por el alambre dijo...

Ay, Luis, qué susto me has dado. Estaba mirando si todo había quedado bien y me topé contigo...
Un placer recibirte tan de inmediato.
Acabo de llegar del trabajo y me apetecía contar algo.

besotes de buenas noches.

Ave Mundi Luminar dijo...

"esa paciencia sin orillas..." que regalo...para que luego digan que la vida no nos mima...

Genial el título, genial la idea que se desliza bajo su superficie, genial las penumbras escondidas en las equinas de la imágenes que tan increiblemente bien describes...

Un abrazo (agotado)