El dios de las pequeñas cosas

El dios de las pequeñas cosas

viernes, 25 de febrero de 2011

Nuestro mundo en un cable


... Creo que todos conocemos alguna historia de amor concebida en Internet, ese mundo en la distancia, donde, a veces, ni siquiera sabemos quién se mueve al otro lado: un espacio de potencias infinitas, en el que un “si” arrastra una estela de burbujas de colores, mientras que un “no” parece sumergirnos en el abismo más desconsolado. Hoy, pensando en esto, se me ocurrió esto.
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Es por ti que, cada noche, mis dedos, cansados de pintorrear palabras huecas, se colocan sus anillos de zafiro en la oscuridad. Y en medio de un destello mágico, sin violines ni testigos, danzan sobre las teclas que me acercan a ti. No sé quién inventó este mundo cableado a miles de distancias, donde los sueños, como único equipaje, viajan escondidos entre las letras, y vuelven cargados de un perfume etéreo que flota invisible a mi alrededor. Tengo miedo. Miedo a que nos falle este chisme, a que me mientas, a que tus ojos cambien de color y yo no pueda verlos. Tengo miedo al silencio, al diablo cibernético que se enreda entre los fusibles de nuestra historia. Tengo miedo a perderte; miedo a que un día se nos vaya la luz y yo no sepa dónde encontrarte.
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... Mercedes Martín Alfaya


7 comentarios:

Escribir es seducir dijo...

NO TENGAS MIEDO. DISFRUTÁ DEL MOMENTO MÁGICO.

LINDA REFLEXIÓN

SALUDOS

Rochitas dijo...

llegué hasta aquí no sé como, me identifico absolutamente excepto por el diablo cibérnetico. Los enemigos somos los mismísimos protagonistas, luego me encuentro a mi amiga Lulu en el comentario de arriba, leo su consejo y le cuento que en mi caso no tuve miedo y sin embargo, ocurrió aquello a lo que ud le teme. La presencia permanente, el entendimiento constante, la magia, el encuentro, las distancias, los tiempos, y el no luchar de a dos por habernos hallado. Como si siempre la vida diese una nueva oportunidad.

Paseo por las nubes y por el alambre dijo...

Lulú, disfrutaré del momento sin que nadie se entere, como un helado de pitufo a la sombrita de un árbol.
Besotes, mil.

Rochitas, cuando llegue, pienso disfrutarlo a tope, porque la vida eso, pequeños grandes momentos que, igual con suerte, se convierten en eternos. Crucemos los dedos;)) Una segunda oportunidad es un regalo que no llega todos los días. Lo cuidaremos.
Besos con dulces.

Jesus dijo...

Hola Mercedes, paso a leerte y una vez mas me has arrastrado hasta esta ventana de comentarios.Frente a la desconfianza que ha veces nos proporciona Internet y este mundo de magia, información y miedo, está la de tratar de obtener las máximas ventajas que nos ofrece, por ejemplo, poder conocer gente maravillosa como tú, poder leer y compartir con otros y muchas otras cosas. No tengas miedo amiga y sigue deleitándonos con tus narraciones. Un saludo

Ave Mundi Luminar dijo...

¿Qué sería de nuestras vidas sin ese miedo a todo y a todos?... ¿Nos convertiríamos en ángeles, o por el contrario pasaríamos a formar parte del inventario de objetos inanimados del planeta?

Y si, a mi también me ha llamado muchísimas veces la atención el hecho de que esas realidades forjadas a través de Internet parezcan más 'volátiles' que las que circulan por las arterias del medio tradicional...

Sin embargo, ¿No te parece que éste al fin y al cabo es un medio más?. Otro canal con sus características, con sus luces y sombras propias, si, pero exactamente igual en lo que al contacto persona-persona se refiere... porque yo soy de la opinión de que la única diferencia es el canal. ¿Qué importa si hay aire de por medio, o fibra óptica?... si al otro extremo vive un mentiroso, mentiroso seguirá siendo, y si hay luz en el destino de nuestros pensamientos, ésta no se desintegrará por el hecho de que sea una fibra óptica la que les une.

Uno puede pensar que siempre es preferible indagar en la mirada de nuestro interlocutor porque en ocasiones nuestro inmenso ego nos induce a pensar que somos capaces de detectar la mentira o la sinceridad... pero .. ¿Cúantas veces a pesar de todo el contacto físico del mundo nos han engañado como a tontos de pandereta?....

Quizá (solo quizá), sea cuestión de desarrollar las habilidades necesarias para 'ver' a través de este medio, la realidad que se esconde al otro lado, al fin y al cabo todos somos neófitos en el uso de la conexión humana que ofrece Internet.

...Perdón por el rollo mac-abeo :)

Un abrazo.

Paseo por las nubes y por el alambre dijo...

Hola, Jesús:
Cierto lo que dices. Este mundillo de cables nos acerca a otras personas con las que nos identificamos y compartimos muchas cosas.
Muchas gracias por tus palabras y un besazo enorme para ti y para Marina (a la que, sin conocerla, ya me une una entrañable amistad).
Ricura de personas que sois los dos.

Ave, estoy totalmente de acuerdo con lo que dices. Es más, muchas veces, la gente te dice: ten cuidado con Internet, no sabes quién hay al otro lado. Y yo pregunto ¿es que sabemos más de la gente por el hecho de tenerla delante?
Yo pienso que este medio incluso aporta más información que cualquier otro con respecto a las personas, porque aquí cuentan mucho las palabras y se aprecia mejor la forma que tiene cada cual de moverse y comunicarse con el resto.
Cierto, este mundillo es otro canal con sus luces y sombras propios. Un canal capaz de conectarnos incluso con nosotros mismos; algo que no resulta fácil que se dé en otros sistemas de comunicación.
Subrayo todo lo que dices, porque aporta una infinita claridad a mi post, con el que he pretendido reflexionar sobre esto.
Gracias.

Carmen Andújar dijo...

No hay que pensar en lo que pueda pasar, porque sinó no se viviría, hay que saborear los momentos presentes y no mejor en el futuro.
Un beso