El dios de las pequeñas cosas

El dios de las pequeñas cosas

martes, 21 de septiembre de 2010

El globo triste


Veeen, cariiiño… ¿Que te pasa…?

Suuube…, te tiro de la cuerda y baaajas… Tranquiiilo…
Ven acá… ¿Qué ´tecurre´? Estas un poquillo triste porque ayer se explotó tu amigo el globo blanco? Chico… No llores… Dame un besito. Y no te pongas nervioso que tenemos que esperar a mamá para ir al Parque. Estate quieto, anda…
Ven, que vamos a jugar un poquito, pero me tienes que dar la cuerda…, que luego te escapas de la mano y me enfado.
A ver, que te voy a poner un nombre para que no estés triste.
Te voy a buscar un nombre que empiece por… “A”.
A-A-A… ´Alejando´ ¿te gusta?. Te llamarás “A-le-jan-do”
Huy, creo que no. A ver, dime, cuál nombre te gusta, que me quiero enterar yo…
Arriba…, abajo…
No entres a la cocina que esta la abuela guisando y te puedes quemar. Se juega en el salón, y luego se recogen los juguetes y se guardan en su sitio ¿vale?
Ven acá… Oye, ¿qué haces…?

¡Abuela! A este globo no sé lo que le pasa. Se ha subido al techo y no se quiere bajar de ahí.
(Del libro en preparación: "El mundo de Aroa")

6 comentarios:

De cenizas dijo...

Ohhhhh... Una preciosidad¡¡¡¡¡¡
Ese libro promete¡¡¡



besos

Paseo por las nubes dijo...

Hola, Luis, muchas gracias por tus palabras. La verdad es que le tengo mucho cariño a ese libro, he tardado un año en completarlo. Ahora, ya está listo.

Un abrazo y muchas gracias por asomar por aquí.
Como tengo un poquito de tiempo antes de ponerme a estudiar, me voy a pasar por tu blog, que me gusta mucho.

Ave Mundi Luminar dijo...

Malditos globos, si es que no hay quien haga carrera de ellos... siempre tan llamativos, con sus colores, y esa apariencia oronda...

Pero al final todos son igual, unos de pinchan y dan miedo cuando explotan, otros simplemente se van arrugando hasta que solo queda de ellos una goma insulsa, y luego están los que deciden iniciar su carrera absurda hacia arriba.. como si tubieran que alcanzar algún techo imaginario...

Gracias Mercedes, como siempre Aroa es fuente de inspiración.

Paseo por las nubes dijo...

Toda una reflexión muy bien explicada, Ave. Una metáfora de la vida.
Somos globos y como bien dices, explotamos (un pinchacillo de nada y ¡plogfff)! Otros se van desinflando poco a poco; también los hay que se sueltan de la cuerda; y los que suben y suben sin saber muy bien a dónde van. Pero los que más me gustan son esos que te encuentras a la vuelta de la esquina, amarraditos a la barandilla, se balancean en su cuerda sin más y te alegran el día. ;))

Mercedes Ridocci dijo...

¡Que ganas de leerlo entero!, seguro que tiene ese toque tan tuyo: simpatía, ternura y sentido del humor.

Un abrazo y continua escribiendo.

maria jose moreno dijo...

Me has provocado una sonrida con este special munco de Aroa, como siempre. me encanta leerte de nuevo. Todo pasa y todo queda...que decia el poeta
besos gorditos