El dios de las pequeñas cosas

El dios de las pequeñas cosas

martes, 31 de agosto de 2010

El príncipe de las mareas

Me lo traje del blog de Mar. Yo creo que estaba ahí para mí; esperando que lo encontrara, como un regalo.
"...y un día, tu vida cambia para el resto de tu vida..."
Gracias, Mar.

5 comentarios:

Verónica Marsá dijo...

El video no se me abre, pero aprovecho a comentarte el post anterior que me chifló. Ahí tengo yo una amiga como esa, una sola, con las demás ando con pies de plomo (ya que hablamos de meñiques y botas...). La una es buena persona pero laboralmente es una explotadora impresentable; la otra se ha creado la faceta de víctima y se la ha creído y nos machaca con sus quejas de todo; la otra va de diva y aburre a una piedra; son buena gente pero no de confiar. La buena de verdad la tengo en Grecia y es un calvario tenerla tan lejos.
Y duele, sí, puedes regar, cocinar, meterte con un armario y la ropa de hace un siglo, pero duele y sigue doliendo siempre, porque las heridas que nos provocan quienes queremos no se curan nunca. Al menos a mí.

Abrazos. Ah, el otro día descubrí que cuando insertas un video, hay una pestañita en you tube que te lo hace más pequeño (tienes tres tamaños a elegir) así te queda encajado en la página del blog. Igual me meto donde no me llaman y ya lo sabías...

Bueno, besos, Mercedes, un placer leerte.

Paseo por las nubes dijo...

Hola, Verónica:
Vaya con las amigas. Yo creo que, como dice la frase, "lo malo abunda" y lo que tenemos que procurar es buscar lo bueno (que por preciado, no suele estar tan a la vista).
Un placer que pases por aquí. Y muchas gracias por el consejo sobre youtube; en cuanto tenga un ratito, lo miro. Nunca pienses que te metes en donde no te llaman cuando es para ayudar; yo también lo hago así. Y si alguien piensa eso,que me meto donde no me llaman,`peor para él (o para ella), porque si a uno le viene mal, seguro que a veinte le viene bien. Y como es mejor pasar de lo particular a lo general, pues eso, que si se puede prestar ayuda...
Un abrazo y más gracias.

Lucio Anneo dijo...

"...y un día, tu vida cambia para el resto de tu vida..." Así es, para bien o para mal es así... Lo triste es cuando pasa la vida y nada cambia o no queremos que nada cambie.
Saludos

Mar dijo...

Paseo por las nubes, Mercedes,

pues sí que te llegó el vídeo, sí. Espero que ese cambio en el que estás o estabas pensando sea o fuera para bien.
A mí también me llegó el día en que decidí cambiar. Ahora estoy en un momento en el que procuro cambiar aspectos de mi personalidad y de mi manera de hacer que no me gustan. Pero en un sólo día no es posible llegar a un cambio definitivo. Toda la vida, todo el camino es cambio. Eso también lo tengo que aprender, pues a veces me impaciento conmigo misma.
¡Uf! Perdona el rollo. Parece que esté haciendo terapia. Ja ja ja

Medea dijo...

. El video precioso, "el príncipe de las mareas" es esa película que aunque la veas mil veces,te sigue sacando las lagrimas, los mocos, todo a la vez y si hay lagrimas contenidas...la pones lloras un rato y luego te encuentras mejor.
Si te gusta tanto como a mí esa peli, mira también si no la has visto, "mensaje en una botella" o "La sombra de la libélula".
Un beso Mercedes.