El dios de las pequeñas cosas

El dios de las pequeñas cosas

domingo, 18 de julio de 2010

Yo alucino, vecino...


Yo alucino, vecino…

Bueno, a lo que iba…(digo, a lo que venía). ¿Se han parado a observar cómo se comporta la gente? ¿Cómo funciona esto de la conveniencia interpersonal?... Yo sí, suelo hacerlo porque me fascina la capacidad humana para transformarnos en camaleones cuando hace falta: “La ley de la supervivencia social” (lo llamo yo). Y es que todos los días se nos presenta la oportunidad de averiguar cómo nos manejamos en esto de las relaciones sociales.
Que alguien no te gusta… Pues pasas, te abres, lo ignoras…; y si vine a cuento (y te preguntan) incluso lo defines: mecaecomoelculo y punto. Pero es que el punto nunca funciona, porque ahora vas y lo explicas (somos animales explicativos)…: “Que no, tía, que no lo entiendo…;que si ´patatí´ que si ´patatá´... Y luego, pasa que, va el/la confidente y lo cuenta (cuenta por ahí eso de que hay quien tecaecomoelculo). Y por ese fenómeno llamado efecto dominó, no sé porqué, tus comentarios llegan a oídos del/de la suso-dicho/dicha, que se entera de que tecaecomoelculo (o no te cae; que sería mucho peor). Ahora ¿qué pasa?... Pues, ni más ni menos que, si eres una ´pringailla´ o un ´pringaillo´, al sujeto que te cuelga de las posaderas ledalomismo (vamos que le importa un güevo o un ovario cómo te caiga su imagen y semejanza). Pero si ´tecaecomoelculo´ ve que tú estás bien relacionado/a; que la gente te tiene en consideración; que conoces a no se quién; que te mueves en no sé dónde…(lo que sea que le interese) ¿Qué hace?... Pues, busca su delantal de freír churros y te viene con unas palabritas ´a lo Santoni´, en bandeja de plata; con buena dosis de caramelo líquido y siete capas de maquillaje. Y claro, como somos egomegacéntricos, pues tú te derrites; y ya la cosa cambia. Y en lo que tarda un mosquito en pestañear, ahora ´mecaecomoelculo´ pasa a ´mecaedeputamadre´.
¿Eh? ¿Pero no decías que…?
“Bueno, sí, pero eso era antes de conocerle bien, je, je”
(Y se te infla el duodeno y te chorrea el ´babilabio´ viendo lo ´farza´ que es la gente).

Pero bueno, somos así...

Yo, por ejemplo, tengo una amiga que dice que le encanta como escribo: que le mande cosillas, que se muere por leerme (demasiado cursi para ser cierto; pero bueno, a las amigas se les perdonan estos y otros guindos). Le comento que tengo un blog y que ahí puede mirar mis ´cosillas´. Y va y me suelta (mi amiga) que ella no entiende mucho de blog ni suele pasear por estos campos. Bien (digo yo); lo entiendo, lo respeto, de acuerdo… Entonces voy y le mando ´mis cosillas´ al correo. Pero es que un buen día, entro en un blog (unos los visito porque me gustan y otros para corroborar mi hipótesis sobre la supervivencia social y el egomegacentrismo) y me veo (leo) un comentario de mi amiga. Sí, sí. Mi amiga dejando comentarios en un blog que no es el mío. Mi a-mi-ga…: la que dice que no me lee en el blog porque no sabe cómo funciona eso; la que me pide escritos porque no entra en los blogs; la que no entra en los blogs; la que no entra…; la que no…. Y a mí, después de ver a mi amiga dejando un comentario en un blog, se me queda cara de puerta ´descolgá´ (ni abro, ni cierro: me quedo así, des- colgá). Y cuando reacciono, lo único que articulo es: ´Farza´, que eres una ´farza´. Qué ´farza´ es la gente. Pero vamos…, a ésta la borro yo de mi tarjeta del móvil, de mis contactos y de mis conversaciones sociales… Como te lo digo… Y luego pienso que yo también quiero ser ´farza´ (porque camaleones podemos ser todos en un momento. ¿O no?...). Y voy y me ´farzeo´. Y ya lo pago con quien pillo: ¿Tú perteneces a la raza humana? ¡Cataplúm! Te ignoro... Y me convierto en Cristóbal Colón o en Marta Sánchez; o desaparezco como Gurb (ea "Sin noticias de Gurb").

Claro que, ahora, como me abrí un blog nuevo y no le avisé a casi nadie y, además, tampoco incluye mi nombre…, pues ya sí que tiene excusa: “Ay, guapa, es que no sabía que tenías otro blog”. Y yo eso lo tengo que comprender y por eso la perdono y pienso: "si no entrabas en mi otro blog no puedes saber que ahora tengo uno nuevo; y como tampoco te he dado ninguna pista ni mi blog aparece por ninguna parte…Pues eso: ¿cómo vas a saber que tengo un blog?"... Y digo: anda, me ´desfarzeo´ y te perdono (perdono pero no olvido: como todo el mundo). Y la vuelvo a incluir en mi lista de contactos, en mi tarjeta del móvil, en mis conversaciones…, y ahora, también aquí, en mis escritos. ´Pobretica, la pobre´..., como no sabe que tengo un blog, ni se pasea por los blogs, no se va a enterar de que estoy supermegacabreada... Y si la gente no se entera cuando te cabreas, no tiene sentido cabrearse (esto lo dice un libro: que somos animales políticos y por eso hacemos el capullín tantas veces al día).
Claro que yo nunca me cabreo en serio; total ¿para qué? Que luego te dice “el cabecera” que te tomes la vida con filosofía y que ya no te receta más ´orfidales´. De manera que he aprendido algo de todo esto: ahora, con permiso de Eduardo Mendoza, cuando no me gusta alguien me transformo: me convierto en Goya, Polifemo, la abeja Maya o en quien me de la gana, vaya (según el grado de metacabreo que me ´endiñen´) . O mejor aún, me escabullo como Gurb ¡y que me busquen!
En fin, como dice el poeta: "¿Para qué llamar caminos a los surcos del azar?"...
Un abrazo.

14 comentarios:

XoseAntón dijo...

Creo que te entiendo, amiga, pero no es fácil estar a la altura de las circunstancias. En el fondo, supongo, todos deseamos la "santidad" para con los demás y, más aún, que las personas que nos interesan, sea por las razones que fuere, nos consideren y valoren. Es imposible. Somos o estamos como canicas en una caja en medio de una tormenta; y chocamos entre nosotros casi al azar. Imagínate en una carrera hacia la felicidad, nos seguimos unos a otros y si el que destaca parece feliz, el resto se atropella y empuja para alcanzarlo; por el contrario, si se da la impresión de infeliz y rezagado, la gente se aparta como de los enfermos de lepra.

Personalmente, intento ser yo mismo en medio la muchedumbre, reparto y colecciono las sonrisas que puedo y huyo del desencuentro. Me entrego a mi curiosidad todo lo que el tiempo me lo permite (para esto Internet es fantático) y procuro adecuarme y adaptarme según sea o pida el lugar. Cada mundo o espacio son distintos, contrarios e, incluso, incompatibles unos con otros; el día y la noche y no por eso me privo de curiosear; resultan geniales y también contradictorios.

Además,cuando uno se lleva bien consigo mismo, discutir es perder un tiempo muy valioso.

Bikiños

Paseo por las nubes dijo...

Hola, Xose. Totalmente de acuerdo con lo que dices. De eso se trata, de ser auténticos, le pese a quien le pese... Y felices.

Bikiñospati a mogollón.

De cenizas dijo...

Sin noticias de Gurb :)
No hay que cabrearse... pero menos ovejearse¡¡¡¡


besos

Lucio Anneo dijo...

Si has pretendido ser graciosa y reirte de la falsedad humana y a la vez divertir al lector, es evidente que lo has logrado. Por lo de demás, espero que no te hayas tomado a pecho las "farzerías" de esa amiga vulgar. Si así fuera, mira la foto en la que abrazas a un bebé: "un regalo del cielo" como bien dices... y ¡olvidate de miserias y pequeñeces!

Un abrazo.

Jesús

Ardilla Roja dijo...
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Ardilla Roja dijo...

Repito post porque se me ha colado una frase al final que no iba.

Decía que has escrito un texto divertido; aunque no deja de ser algo triste. La falsedad se lleva demasiado por desgracia y no lo entiendo, con lo que debe desgastar el aparentar algo que se siente!!

Yo procuro ser honesta siempre y como Xose huyo de los desencuentros. Discutir es una pérdida de tiempo.

Un abrazo trasnochado.

Ardilla Roja dijo...

Anda que estoy buena. Como se nota que no estoy en lo que estoy.

Obviamente, quería decir que NO se siente.

(Ardilla, necesitas hibernar una buena temporada)

Ave Mundi Luminar dijo...

Lo sencillo que podría llegar a ser todo y lo complicado que se vuelve en cada uno de los requiebros de esta nuestra vida...

Esta vez no voy a piropear tu forma de escribir, sino tu forma de hablar, porque es sencillo después de cada párrafo cerrar los ojos e imaginarte en escena, gesticulando, abriendo mucho los ojos y enfurruñando cada no de los poros de la piel de tu rostro... luego los vuelvo a abrir y me tropiezo con esa fotografía de tu 'regalo del cielo' y sonrio mientras recuerdo la última frase de tu post absolutamente magistral... es ahí precisamente cuando recuerdo que a pesar de todo nos suceden pocas cosas realmente trascendentes ...


...si algo hay seguro en la vida es que a la vuelta de la esquina nos espera una nueva decepción, por eso yo últimamente solo me preocupo de respirar, me olvido de la gente, y sobre todo me olvido de mi mismo...

Un abrazo profundamente agradecido

Celia dijo...

Merce, es que eres "grasiosa... grasiosa.
Tienes más razón que una santa. Pero la vida es así, y tenemos que vivir en ella, nos hacemos sordos y ciegos.
Bueno, tu forma de escribir es muy buena y el contenido no veas.
Telodigoporquemedalaganayasilosiento.
Un beso guapísima.

Juan Manuel Rodríguez de Sousa dijo...
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
Juan Manuel Rodríguez de Sousa dijo...

Magnífico post, amiga. Para mi estado de ánimo me ha venido que ni de perlas...
Ando cabreado con unos amigos...

Por cierto, a mí lo de tu amiga me pasa constantemente. Peor, (o mejor, no sé) ninguno de mis amigosfamiliares no escritores se pasan por el blog... para que vean alguna entrada que me hace ilusión que lean... les tengo que mandar la dirección doscientas veces, nada, no se le puede obligar a nadie a hacer lo que no le apetece...
Después cuando se compran vestiditos y tonterías, o les pasa cualquier chorrada intento no hacerles caso. En fin, a lo que iba, que si no quieren no quieren, y que si quieren el más tonto se busca la vida de cómo buscar tu blog, ponerte un comentario y hasta hacerse uno propio. En fin, me he reído con tu escrito, que me parece magnífico, y el comentario de XoseAntón me parece de esos comentarios geniales que uno debería guardar.
Un abrazo para ti,
Juanma

Paseo por las nubes dijo...

De cenizas

Me gustó mucho ese libro "Sin noticias de Gurb".
Besillos de foto.

Jesús, ya lo digo en el post, que nunca me cabreo en serio (aunque lo parezca); yo lo que hago es que me ´farzeo´o desaparezco (como Gurb), pero a estas alturas ya no paso berrinches por nada.
Un abrazo sin berrinches.

Ardi, esa falsedad humana también tiene su encanto (los maniquíes superguay, palosescaparates).
Mira, esto de juntar las palabras lo descubrí hace mucho cuando leí un libro llamado: "Y decirte alguna estupidez, como por ejemplo, te quiero" El narrador juntaba palabras para calificar a sus amigas. Me gustó y lo emplee con mis amigos en los correos. Parece que ha gustado y la gente lo emplea mucho. De manera que, yo, con más propiedad, te digo: unabrazodebuenasnoches.

Ave, ya sabes tú que soy de buen carácter y los tufillos del mundo me sirven para escribir cosillas como esta.
Te perdono las ausencias por los comentarios que dejas en mi blog... (Ya te lo dije)… Que si no, sacaba el rodillo.
Un abrazo de luna casi llena.

Celia, jajajja. ¿Has visto como esto de juntar letras se pega? Yo es que alucino, vecino, je, je.
Muchas gracias por tus palabras, resalá.
Besillos andaluces (¡anda!-luces)

Juanma, cuando seamos famosos no te olvides de olvidarte de esa gente, je, je. Si te saludan o te piden un autógrafo, arrugas la nariz y les dices eso que me decía a mí el alcalde: ¿Y tú de qué familia eres?
Besos de cine.

Paseo por las nubes dijo...

Por cierto, Juanma, puedes poner mi nombre para dirigirte a mí. Aunque, al principio quería preservarlo un poco, ya hace mucho que dije que este era mi nuevo blog, es más, está enlazado al desván y a quien quiera enlazarlo. Soy una trabajadora pública, je, je.
Besillos guapetón.

Juan Manuel Rodríguez de Sousa dijo...

Ah, vale, Merce, mira que rápida que te habías dado cuenta de "mi cambio" jajaj.

Pues será eso lo que haré, cuando sea famoso...