El dios de las pequeñas cosas

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jueves, 26 de abril de 2012

Un regalo de mi amiga Mar




Mar, una de esas personas que te acarician los días con sus mensajes y te tocan el corazón con sus regalos, me ha enviado algo que me emocionó mucho. Aquí van sus palabras.

Gracias, Mar.


¿Te sabes la fábula de las estrellas de mar?


Cuentan que un hombre, todos los días, iba a la playa a devolver las estrellas de mar que las mareas traían hasta la orilla con la intención de salvarlas... Un día, una mujer que lo estuvo observando, le dijo que muchas de esas estrellas, al día siguiente, con toda probabilidad, volverían a la playa y que eran millones y no podía salvar a todas. Le dijo que, en realidad, era un gesto inútil y frustrante que ni siquiera las estrellas podían agradecer... El hombre, con una estrella de mar en sus manos a punto de lanzarla de nuevo al agua y con una amplia sonrisa de satisfacción, le dijo: "Lo sé, buena mujer, es una tarea ímproba... pero a ésta-dijo, señalando a la estrella que agonizaba- a ésta sí le importa mi gesto y quizás se salve y ya no regrese a la orilla; con eso será suficiente..."


Y dice mi amiga Mar: "Desde que lo leí, me prometí que cada día, aunque sólo pudiera ayudar a una persona nada más, sería algo grande y suficiente. Cada día busco mar adentro a mis propias estrellas de mar ;)".

3 comentarios:

De cenizas dijo...

Bonita historia... para pensar e imitar.

besos

MAR SOLANA dijo...

Bueno, Merce, se me ha quedado la misma carilla que a Luis ;)), vamos, quiero decir que al gatito De cenizas...

Muchas gracias, ¿ves? hoy he sido yo tu estrella; ahora nado contenta, de nuevo, mar adentro :)

Un beso de yasabesdondeencontrarmesimenecesitas...

Paseo por las nubes dijo...

Mar, un placer recibirte.
Gracias por tus detalles.
Besos de viernes con puente (me-lo- pido...).