El dios de las pequeñas cosas

El dios de las pequeñas cosas

martes, 1 de marzo de 2011

La vida es juego


Te toca mover ficha; ten cuidado, ya no me dejo comer.
Antes de avanzar por el tablero, tendrás que devolverme los poemas que te regalé; los sueños que me robaste; las noches infinitas deshojando estrellas entre los dedos.
La vida es juego. Tú ya lo sabías, yo apenas lo sospechaba.
Te toca mover ficha, avanzar por tu cuenta o acoplarte en mi casillero, junto a esa pieza lánguida e inmóvil que se empeña en esperarte; no me iré a casa, ni tú te contarás veinte -las reglas las pongo yo-, te dejaré avanzar conmigo, sin trampas, sin huidas; y te perdonaré la vida, una vez más.
...
Mercedes Martín Alfaya.



2 comentarios:

De cenizas dijo...

Esos dados sólo tienen cincos y seises... pero no hay prisa por llegar al final...¿buscamos un dado con sólo unos y vamos de la mano?


besos

San dijo...

Perdonarle la vida sin jaque mate, una nueva oportunidad, hay que avanzar de la mano, de no ser así....malo, malo.
Besitos.