El dios de las pequeñas cosas

El dios de las pequeñas cosas

martes, 23 de noviembre de 2010

No he muerto


Os dejo este precioso poema mientras vuelvo...
* * *
No te pares al lado de mi tumba y solloces.
No estoy ahí, no duermo.
Soy un millar de vientos que soplan y sostienen las alas de los pájaros.
Soy el destello del diamante sobre la nieve.
Soy el reflejo de la luz sobre el grano maduro.
Soy la semilla y la lluvia benévola de otoño.

Cuando despiertas en la quietud de la montaña,
soy la mariposa que viene a tu ventana.
Soy la suave brisa repentina que juega con tu pelo.
Soy las estrellas que brillan en la noche.
No te pares al lado de mi tumba y solloces.
No estoy ahí, no he muerto.

(Poema Cherokee)

7 comentarios:

Natàlia Tàrraco dijo...
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
Natàlia Tàrraco dijo...

Perdóname me equivoqué, suelo hacerlo.
Decía que no he muerto, siento mi aliento en la palma de la mano y gracias a las palabras vitales que me insufla este poema, voy respirando. Luego existo, besito.

meioambienteabertoleiseabusos.blogspot.com dijo...

Muy bueno! Gostei de tudo no Blog, abraços

mar dijo...

Precioso poema.

Ya veo que vas muy adelantada con las lecciones, y yo muy atrasada con ellas, intentaré ponerme al día

Un beso de Mar

Paseo por las nubes y por el alambre dijo...

Besito, Nátali.

Mar, no te preocupes, pienso hacer un repasito antes de seguir materia.
Besillos, guapa.

De cenizas dijo...

Soy, luego no he muerto.


besos

Mercedes Ridocci dijo...

Me ha gustado encontrarme con un poema. Me ha encantado.
Un beso