El dios de las pequeñas cosas

El dios de las pequeñas cosas

sábado, 20 de noviembre de 2010

Miénteme...


Mucha gente confunde la sinceridad con la falta de cortesía. Porque, a ver…, si alguien me pregunta, por ejemplo, si me gusta su traje, y hay confianza, puedo contestar tranquilamente: sí o no. Claro que, si el tipo en cuestión no pertenece a mi círculo íntimo y, encima, su traje me parece una birria, me tengo que guardar la sinceridad en el bolsillo. Sin embargo, tendré que decir algo ¿no? Entonces ¿qué hacer?... Podemos despelusarnos la manga del jersey y apelar a que el otro comprenda que un silencio también es una opinión. Podemos, incluso, levantar los ojos al techo, compartir el hallazgo de un desconchón y ver si el espejismo cuela. Como estrategia, ante los insistentes, me parece que ni una cosa ni la otra funcionan. ¿Por qué?... Pues, porque los hay plastones. Y en el momento en el que bajes los ojos y te vuelvas a encontrar con los suyos, te repiten la pregunta: ¿Te gusta mi traje? Y te dan ganas de contestar: “Tío, eres más pesado que una vaca en un párpado”. Pero no lo haces. ¿Por qué? Pura cortesía.
Claro que hay a quien de verdad le interesa tu opinión (un honor). Te preguntan, y si no contestas lo respetan, y no insisten. Sin embargo, otros, como el ´plastilla´, ahí siguen, dando golpecitos con el zapato en el suelo... Vale, pues ¡zas! (tú te lo has buscado). Y vas y se lo sueltas. Le dices que los colores chillones ya no se llevan; que los pespuntes siempre van por dentro; que los botones lucen horrorosos; que habría que cortar de aquí..., de aquí..., y de aquí. Que, además, el traje necesita un planchadito y que, en general, y para que conste en acta, el tipo en cuestión tiene el gusto atrofiado. En resumidas cuentas, para no despilfarrar saliva, mejor que se compre otro traje. Y al susodicho se le queda cara de gallina ´desplumá´, te mira de arriba abajo y te da la espalda con un mosqueo de cañón.

-Oye, perdona, que yo intenté ser cortés. Ya viste que me despelusé la manga, busqué rayones en el techo y te ofrecí la posibilidad de indagar en mis silencios...
Ni te escucha.

Entonces ¿qué pasa? ¿Qué hay que ser hipócritas para llevarse bien con la plebe? Pues nada, ahí va...: “Ese traje me parece de lo más original; con esos botones tan abotonados; esas mangas tan ´mangadas´;esa solapa tan al cuello; esos colores tan coloridos… Una preciosidad, tío, una auténtica “Pre-´Ziö´-ZI- daD”.
Y el tipo, aunque sabe que su traje es un bodrio, se va tan contento, porque no has tenido "vevos" de decírselo a la cara. Además, en el fondo, cuesta muy poco complacer a los demás: “Miénteme, aunque sea un poquito”.
* * *
Yo creo que preguntar a otros si les gusta lo nuestro es comprometerlos a que te mientan o, peor aún, a que te digan la verdad. Dejemos que la iniciativa parta del otro lado, que siempre funciona (al menos, hasta que aprendamos a encajar opiniones).


10 comentarios:

Artemisa dijo...

Mucha razón tienes, mejor no pedir opinión no sea que no te guste y te lleves un chasco. Sinceramente creo que cuando preguntamos algo así es por simple ego, así nos dice lo mono que nos queda (porque solemos ser hipócritas) y nos vamos tan contentos y felices a casa.

Yo es que ya me he llevado muchos chascos por ser tan sincera, así que de momento lo de cambiar de tema y encontrar desconchones en el techo me va de perlas jejeje.

Un blog genial.

Un saludo.

Paseo por las nubes dijo...

Artemisa, estoy de acuerdo contigo. También me he llevado algún chasco (disgusto incluído) pensando que quien solicitaba mi sincera opinión estaba siendo sincera conmigo. Pero no. Y lo peor es que cada vez me cuesta más trabajo ser cortés con los ególatras (que Dios me perdone).

Besos sinceros.

Neogeminis dijo...

jejeje...es muy común que quien pide opinión esté esperando que le respondan LO QUE QUIERE ESCUCHAR y no una opinión honesta!jejeje...por eso hay tanta gente que se despelusa la manga a cada rato! jejejeje
Buen fin de semana!

tag dijo...

Hay mucha gente cortés, que procura endulzar opiniones para no ofender a quien pregunta.

Y desde luego, la mayoria de la gente que pregunta es para obtener una satisfacción, y no una critica.

Asi que....mejor abstenerse de hacer preguntas comprometidas,de esas que puedes salir "escaldao"

Besitos

Celia dijo...

Como siempre, has dado en el clavo.
Un beso, amiguina

Paseo por las nubes dijo...

Hola, Neo. Cierto, así somos. Pero vamos, si hay gente así, yo también "juego".
Besos,

Tere, llevas razón. A mí, cuando me gusta algo, no espero a que me pregunten, lo digo porque me sale del alma. Pero bueno, quien no quiera lluvia que se quede en casa.
Besotes.

Celia, mil gracias.
Ya sabes que estos escritos me sirven para "limpiar" el fondo y resguardar la superficie; que no es poco.
Muchas gracias por tu visita y tus palabras, reina.
Besos

Primavera dijo...

Creo que la cortesia empieza por conocer la forma de ser de la otra persona para dar un opinion sin ofender ni dañar.
Primavera

Mercedes Ridocci dijo...

La verdad es que es mejor no preguntar, y que sea el otro quien haga un comentario. Aunque también te diré, que incluso así, hay muchos que mienten, es su forma de "hacerse querer".

De cenizas dijo...

La verdad es como las luces largas del coche; te permiten circular perfectamente.... pero puedes matar al que viene de frente.
Mentir es decir lo contrario a la verdad con intención de engañar. Cuando digo.."qué guapas estás" no intento engañar, sino ser cortés, luego... no es una mentira.


besos

Paseo por las nubes dijo...

Primavera, así es. Si no conozco a la gente cómo voy a darles una opinión. Y si la conozco, igual tampoco, por eso mismo, porque la conozco... Un lío. Pero bueno, que esto sólo son ensayos a lo basto, je, je.
Besotes.

Mercedes, que sí, que sí, que esto de las relaciones sociales funciona de esa forma. Suerte que lo sepamos y obremos en consecuencia. Un jefe que tuvo me decía que había que ser auténticos; decir siempre lo que de verdad pensamos, se moleste quien se moleste. Y yo le contesté que eso sería con el bolsillo "llenobilletes", porque a lo pobre a ver quien se atreve, je, je.
Besotes.

De cenizas, que las luces se bajan cuando haya que bajarlas. Y si se mata el de frente es porque va muy acelerado o no conoce la carretera, porque yo siempre, siempre tengo cuidado con lo que dices de las luces (para no deslumbrar a nadie). Pero vamos, que lo mejor es no tener coche y viajar en tren (a mí me encanta).

besos, mil.