El dios de las pequeñas cosas

El dios de las pequeñas cosas

lunes, 25 de octubre de 2010

Ojalá que te partas una pierna...


Con lo bien que me había quedado el post anterior, donde todo iba sobre ruedas… Y el sábado se me ocurre tomar el tren de cercanías y viajar hasta Fuengirola con la intención de comprar algo de ropa a mi hermana, que está enferma. Y van y me roban el monedero en el Dunnes Stores; así, de repente, sin más. ¿Dinero? Sí, cien euros (pero eso es lo de menos). Mi carné de identidad, el del sindicato, mi tarjeta del Banco, la de la Biblioteca, la de la Seguridad Social, el carné de conducir, el billete de vuelta…; mi estampa de Santa Gema y otras cosillas personales e intransferibles que no quise que aparecieran en el papel de la denuncia.
Impotencia, rabia…, odio hacia la especie humana; es lo que sentí.
Alguien te dice que llevas el bolso abierto, y miras, y ves que te falta el monedero, y te giras, y se te hunden los pies, y todo el mundo te parece sospechoso, y la gente sigue su ritmo como si nada, y te dan ganas de gritar, de maldecir, de arremeter contra todo…
El corazón se acelera y sales a la calle envuelta en lágrimas porque no te parece justo que sucedan estas cosas. Vuelves a mirar en el bolso… No, no está. ¿Cómo he podido ser tan ingenua…?
Y luego, al cabo de una hora, sentada en el paseo, viendo pasar los coches y la vida, piensas que no merece la pena el disgusto, que hay mucho sufrimiento en el mundo, que debes aprender a ser más cauta, nada más.

En fin, ahora me queda un calvario hasta que renueve toda mi documentación. pero bueno; ya está. Lo que sí voy es a utilizar una de mis maldiciones contra el ladrón o la ladrona que no tuvo en cuenta las consecuencias de su acción.

“Ojalá que te partas una pierna y necesites algo de lo que me robaste para curarte”.

9 comentarios:

Neogeminis dijo...

Me ha pasdo!

...pronto será solo un mal recuerdo.
Hay que adaptarse a esta realidad...no nos queda otra, mientras tanto habrá que seguir bregando reclamando por un mundo más justo.
Saludos!

Annick dijo...

Es el pan ( duro ! ) de cada día .
El dinero y los papeles se reponen , pero el disgusto lo lleva un rato. Aunque con el animo que tienes siempre , seguro que pasara pronto .
Peor hubiera sido que te partiera la pierna a ti .

Besos y animos desde Málaga.

Lucio Anneo dijo...

Mercedes, ¿Sabes que la mayoría de los seguros de hogar también cubren la "reposición de documentos" Ellos se encargan de los trámites?
Creo que si se le "tuerce" un tobillo es suficiente. Piense que quizás los necesitaba para comprar un regalo para una persona a la que ama. De todos modos, el mal momento ya no te lo quita nadie.

saludos

Mar dijo...

Que no Mercedes, que no le desees nada malo. Sería sólo enviar más energía negativa al mundo y a ti misma. Ese momento de rabia, no te aliviará nada, ni remediará ya nada.
Mira lo del seguro de tu casa.
Un besito. Ya verás, en un plis plas ya lo tienes todo en orden y encima con la lección que te llevas! La de ser cauta. Sueno muy repelente? De verdad, es lo único que me ha funcionado en estos casos.
Un abrazo.

Mercedes Ridocci dijo...

Esta mañana me tuve que ir y no puede hacerte el comentario a esta entrada, así que lo hago ahora.
Es cierto que existen muchas desgracias en el mundo mucho más importantes de la que te ha pasado a ti, pero tu has sufrido la tuya, así que arremete tu rabia contra el ladrón.

Un abrazo

Celia dijo...

Te entiendo a la perfección. Me han robado la cartera en tres ocasiones. Y han entrado en mi casa, una más.
Las maldiciones no sirven de mucho. Tal vez nos desahogemos con ello, pero... en fin.
Entiendo todo lo que narras y la sensación de pérdida que tienes. Lo de menos son los cien euritos, todo lo demás sí que da rompederos de cabeza.
Un beso amiguina, y adeñante, que la vida es bella (eso dicen algunos).

Paseo por las nubes dijo...

Muchas gracias por vuestros ánimos. La verdad es que ya me calmé (los disgustos me suelen durar lo mismo que una saliva en una plancha). Pero bueno, todo tiene su porqué y ya lo descubriré.

Besos mil.

tag dijo...

Pues es una faena, si.
Quedarte sin toda la documentación, tarjetas y demas, uyyyyy que rollo.
Volver a ponerte en las colas correspondientes para que te las hagan nuevas.

Me uno a tu mal de ojo.
Ojala se parta una pierna, o al menos se coja una gripe fuerte, jajajaja.

Me alegro de que ya estes mejor y se te haya pasado el cabreo.
Pero son cosas que dan mucha rabia.

Besitos

maria jose moreno dijo...

¡Qué putada Merce! Pero es ciero que pasa ya tan a diario que casi nos hemos acostumbrado. Espero que tu hermana esté mejor, y tu te recuperes pronto del susto.
Besitos