El dios de las pequeñas cosas

El dios de las pequeñas cosas

viernes, 1 de octubre de 2010

La reunión (tonterías "top secret")


Ahora son las Pléyades las que nos guían. Las enanas marrones van delante, las blancas se entretienen contemplándose en los escaparates de la ciudad: “Tengo que ir a la peluquería, este rizo no se sostiene como debiera”. Hay humanos por todas partes: algunos necesitan pilas nuevas, pero como no lo saben…
Entramos en un restaurante vacío. El camarero deja caer la bandeja mientras descuelga el labio inferior; un gesto muy terrícola que viene a decir “Ehh ¿qué es esto?”. Ocupamos la parte del fondo, junto a la cristalera. La mañana es poliédrica; la tarde no sabemos: siempre llega tarde… El cúmulo tiene unos 12 años luz de diámetro y contiene un total aproximado de 500 estrellas; no cabemos todos. El camarero, ya recuperado de su aparente estupidez, nos indica que va a “rejuntar” varias mesas. Las arrastra y el sonido contamina el ambiente; los humanos son así de primitivos. Unos restregones con el trapo y la madera nos deslumbra.
Ahora sí.
El cúmulo se distribuye por orden de magnitud de brillo: Alcyone 2,87 Atlas 3,63 Electra 3,7 Maia 3,87 Merope 4,18 Taygete 4,3 Pleione 5,09 Celaeno 5,46 Tau 18 5,64 AsteropeI 5,76 AsteropeII 6,43.
¿Estamos todos?... No. Pues da lo mismo; a estas alturas yo no espero a nadie.
Vuelve el camarero con cara de pánfilo, bolígrafo en mano y papel. Traiga unos cafés, unas tostadas y el matamoscas; no queremos intrusos en la reunión. El tipo sonríe y nos muestra una hilera de dientes amarillos a juego con su corbata marrón; estará de moda, pero no me gusta. Merope regresa del baño, se queja de que el retrete está sucio y que falta papel. Tampoco encontró la sugerencia científica: “Baje la tapa del water antes de tirar de la cisterna, que la descarga no distribuya los gérmenes en el ambiente”. Nos encojemos de hombros; a mí qué me cuentas…
Comienza la reunión.
—Las enanas marrones son demasiado livianas para ser estrellas.
—¿Eso quién lo dice?
—Se hizo un estudio. El hidrógeno no llega a alcanzar las temperaturas y presiones necesarias para desencadenar su fusión y el litio no es destruido, permaneciendo en la enana marrón durante toda su existencia.
—Veamos... Pásame la evolución estelar.

Todo va a salir bien, muchachos, todo va a salir bien —nos dice, y no le creemos.

4 comentarios:

Natàlia Senmartí Tarragó dijo...

Hoola! Se hizo un estudio cuántico metafísico estelar en el cual quedaba demostrado que bajar la tapa del water no te libra de nada, no obstante ayuda a realizar algunas "funciones", pensaba el humanoide de amarillos dientes, marrón cual estrella marrón, insignificante. Pasó una estrella fugaz, tanto, que nadie la vio.

Muy inquietante este relato "top secret" que, generosa, nos has chivado. Gracias, permanezco alerta. Besitos cariñosos humanos del género femenino.

Ave Mundi Luminar dijo...

Vaya pedazo de casualidad (en las que yo tampoco creo :) ), parece que estas últimas horas alguien ahí fuera nos ha 'dictado' al son de lo que nos supera en grandeza.. :)

Bromas a parte.. mardita !!! yo quiero mássssssss.. no puedes dejarlo ahí joía !! jejeje....

Una estupenda foto fija de lo que es este mundillo, unos pensando en lo 'muy grande' y otros anclados (como no puede ser de otra forma), a la absorbente realidad...

De cenizas dijo...

Moscas y estrellas... Universo y wc... Como la vida misma.


besos

Paseo por las nubes dijo...

Natalia, no te pierdas nada. Si te animas, te acompaño detrás de la cortina, o debajo de la mesa, a ver si nos enteramos de algo. Me llevo magdalenas porque parece que el debate va para laaaargo.
Besillos alertas.

Ave, ya te he comentado esa casualidad que hizo que en la misma vía láctea, en el mismo planeta, en el mismo continente, en el miso país y, aunque en provincias diferente, estuviéramos escribiendo sobre lo mismo. ¿Tomábamos café también a la misma hora? Sería un puntazo de coincidencias (en las que da la casualidad que ninguno de los dos creemos). Muchas casualidades para un día tan pequeño ¿o tan grande?...
Besillos sentada en la Vía Láctea con los pies colgando (te espero).

De cenizas, eres muy observador. Has cazado al vuelo el ying y el yang sumergido en el escrito. Muy bien. Sí señor. Para ti el secreto y un beso de 2.pi.r