El dios de las pequeñas cosas

El dios de las pequeñas cosas

martes, 10 de abril de 2012

Las hojas limpias





He descubierto un método para eliminar tristezas. Antes, se me acumulaban los borrones y, algunas veces, ni veía. Es que yo tacho mucho; y luego pasa lo que pasa: que se me cargan los ojos y se me escurre el rimel. Con este mecanismo, suprimo de un plumazo lo que me duele, lo que me escuece, lo que no soporto, lo que me crispa el ánimo…; además es muy fácil de usar. Con un lápiz de punta fina escribes en un papel todo aquello de lo que quieres desprenderte (procura que no te tiemble el pulso; no hay vuelta atrás). Una vez que lo tengas, lo dejas reposar unos minutos, no sea que se te cuele un clavo que no es de nadie y, sin querer, mandes a un amigo a pintar farolas. Luego, sujetas el papel por una punta, como si fuera un pestilente calamar, te vas al baño, haces una bola y al váter. Enseguida notarás que la espalda se endereza, que desaparecen las arrugas y que igual te apetece conectar música y bailar en el salón
No dejes que las piedras rompan los bolsillos, ni acumules tachones en tu cuaderno. Dispones de todas las hojas que necesites para que tu vida luzca impecable. Y si no, tiras el cuaderno entero y te compras otro…
Como decía mi madre: “Más se perdió en la guerra”.


4 comentarios:

Gloria dijo...

Esa técnica la usé hace mucho tiempo y el sol ha brillado en mi vida hasta hoy, o sea, que funciona.
Mirar hacia delante es el mejor deporte visual que se puede practicar en la vida y desahecerte de todo aquello que no te aporta nada positivo.
Un saludo, me ha encantado la entrada.

Neogeminis dijo...

Parece inocua, pero si es cierto lo que cuentas, da buenos resultados!
=)

un abrazo.

Paseo por las nubes dijo...

Gloria, gracias por la certeza.
Muchos besos.

Neo, puede que tengas razón, ya sabes que todo está en la mente y, a veces, necesitamos algo, aunque sea inocuo, para tirar de ella.
besos.

Juji dijo...

¡Se me había pasado esta genialidad de post! Me encanta la manera tan simple de desprenderse de lo difícil.
Te dejo, que voy a sacar punta al láipz y a escribir unas cosillas que tengo que hacer desaparecer...
Un fuerte abrazo.