El dios de las pequeñas cosas

El dios de las pequeñas cosas

domingo, 11 de diciembre de 2011

Los grandes...


Leyendo un comentario de Millás (que no ha dejado en mi blog, claro; ya me gustaría…je, je) en el que habla de esas entrevistas que hace a gente importante para luego confeccionar su columna en el periódico, me he parado a pensar en lo que él llama “los grandes”, y que yo defino como: personas que están por encima de toda esa cocinilla de tasca con carteles luminosos y propaganda insufrible, donde se anuncian exquisitos platos y recetas mágicas que luego se quedan en un par de huevos fritos con la yema floja (es una metáfora mía, claro). El caso es que, Millás dice (y explica muy bien) que, de vez en cuando, en sus entrevistas, se encuentra con los grandes. Y comenta: “Además, tengo la experiencia de que los personajes realmente grandes jamás te ponen límites. Jamás te dicen: «Esto no lo pongas», eso te lo dicen los pequeños. Los personajes realmente grandes, una vez que han aceptado que hagas tu trabajo, deciden que ése es tu trabajo y que si te equivocas es tu problema, no el suyo. Dan por supuesto que tú eres tan bueno en tu trabajo como ellos en el suyo”.

Con respecto a esto, tengo que añadir que conozco a muchos personajes grandes. Personas que no ostentan cargos importantes, ni salen en la prensa o el telediario. Son personas de a pie, normalitas y anónimas, a las que yo admiro profundamente. Las admiro porque me puedo comunicar con ellas siendo yo (con mis fallos y mis virtudes). Personas que jamás se sienten ofendidas si me equivoco, ni se escudan en mis errores para creerse perfectos. Me atienden con humildad cuando solicito su ayuda y nunca se dan otra importancia que la necesaria para su trabajo.

Yo no escribo tan bien como Millás (qué más quisiera), pero sí que pienso como él. Además, siendo Millás un personaje tan grande o más que aquellos a los que entrevista, me gusta que todavía sea capaz de reflexionar sobre estos detalles con respecto a los grandes.

Una de mis frases favoritas dice algo así como que, las mejores aguas siempre discurren de forma subterránea, sin hacer tanto ruido.

Que tengas un buen día.

(gracias, a todas esas personas grandes que, de forma humilde, sencilla, original y mágica, me ayudan a volar)

12 comentarios:

De cenizas dijo...

Plenamente de acuerdo con Millás y contigo, realmente se podría discutir el concepto de "grandes".


besos

Neogeminis dijo...

No sé quien este Millás, pero sí concuerdo en cuanto a la grandeza de las personas y la diferencia que hace la amplitud de criterio frente a la opinión y el trabajo ajeno.

Un abrazo

maria jose moreno dijo...

Pues comparto lo de Millás y por supuesto lo tuyo. La grandeza está en quien menos lo esperas. Me encanta pasar por tu blog y ver caer la nieve...algo tan alejado de nuestro clima este año.
Un besote

Celia dijo...

Millás es grande, tú eres grande... porque sí. Como dice la canción "la vida te hizo así" o ¿ya venías así cuando llegaste a la vida? Uffff, que me pongo en esa otra Dimensión de las preguntas.
Besinos, amiguina.

Paseos por el alambre dijo...

Luis

Muchas gracias por tu acuerdo. Lo de discutir el concepto de "grandes" sé porqué lo dices, y también estoy de acuerdo contigo.
besss.

Mónica

Juan José Millás es un escritor. Ganó el Premio Planeta con su magnífico libro "El Mundo" (lo estoy re-leyendo). También escribe columnas en los periódicos y me gusta mucho esa punta semi-hirónica, semi-amarga, semi-entrañable, semi-reflexiva y semi-mágica con la que escribe. Te recomiendo que leas algo de él. Por ejemplo el libro con el que obtuvo el premio Planeta que, como digo, se llama "El Mundo".
Besillos, guapa.

María José

Te hacía en descanso bloguero. Suelo respetar bastante estos descansos que, a veces, duran lo justo para darnos cuenta de que, aquí, la gente es muy comprensiva y no suele exigirnos que respondamos a todos sus comentarios, pasemos por sus blogs, estemos ahí sin descanso... Por eso, una vez que nosotros mismos entendemos eso, solemos volver. Me alegra que hayas vuelto, porque eres una de esas personas grandes de las que hablo (hay muchas más; como las que encuentras ahora mismo en estos comentarios). Pienso que tengo mucha suerte. Suerte de codearme con gente así, de la que siempre aprendo. Gente que se hace respetar, que no pide nada a cambio y que pasa por mi blog cuando quiere (como hago yo).
Muchos besos, cordobesa de lujo.

Celia (madrina)

Va a ser que puedes descambiar la mantilla, porque no le veo yo futuro a esto, je, je. Tampoco tiene mayor importancia, suelo remontar estas cosillas con buen talante.
Hablando de otra cosa... ¡Tú sí que eres grande! Grande, grande.
Yo no sé si eso que tu ves en mí estaba ahí desde el principio o no. Lo que sí sé es que personas como tú (y todos los grandes que me rodean) hacen posible que yo descubra poco a poco todo lo bueno que la vida esconde bajo sus velos. Los voy levantando con cuidado cuando aparecen en mi vida, y hace tiempo que solo encuentro tesoros bajo la piel del mundo.
Besos de mariposa en camino.

Marinel dijo...

Creo que tanto Millás como tú sois dos grandes entre todo ese maremagnum de gente sencilla y normalita pero tan grande.
Me ha encantado la frase del final.
Besos.

Mari Carmen Polo dijo...

Pues yo también estoy de acuerdo con Millás y contigo, Mercedes. Y eso de que tu no escribes como Millas... ni falta que te hace, tu escribes como tú y lo haces a las mil maravillas.

Un beso y buen comienzo de semana.

Paseos por el alambre dijo...

Marinel

Gracias por tus palabras y bienvenida al club de mis personas grandes.

Mari Carmen

Te digo como a Marinel, bienvenida.
¡Jope! cuánta gente grande en mi blog... Ya ves, a veces, lo único que se necesita es chasquear los dedos y que las cosas ocurran (como el recibiros por aquí).

Besos grandes a las dos.

Escribir es seducir dijo...

ES QUE JUSTAMENTE ES LA HUMILDAD LO QUE HACE GRANDE A UNA PERSONA

SALUDOS

MAR SOLANA dijo...

No tengo a Millás entre mis escritores favoritos, pero reconozco que escribe muy bien, además de ser persona humilde y sencilla en este mundillo. Leí de él: "La soledad era esto" y me gustó muchísimo...

Sin embargo... sí tengo a Mercedes Alfaya entre mis escritores predilectos. Cada vez que la leo, me sano, me lleno de magia, de color, de Vida... es algo muy especial lo que se siente al leerla...

No creo que sea una persona grande, no, Merce es una persona enOOOrmeee :D, de las de talla XXL...

Muack!!

Paseos por el alambre dijo...

Escribir es seducir

Muy cierto lo que dices. Además, la humildad tiene que ser de corazón (algo difícil). Creo que fue la Madre Teresa de Calcuta quien se decía a sí misma: "No seas tan humilde que no eres tan grande" (mira tú hasta donde llegaba su grandeza).
Muchos besos.

Mar
Chiquilla que me vas a poner coloradaaaaaa., je, je.
Lo de "enoOOrme" me queda un poco grande, pero si viene de ti, lo acepto como animal de compañía, je, je (bromillas; ya sabes).
Gracias por tus palabras, de corazón a corazón.

Besos espumosos.

Ave Mundi Luminar dijo...

Yo siempre he pensado que los más grandes son aquellos que no tienen necesidad alguna de ser reconocidos como tales y si, precisamente por eso me viene como anillo al dedo tu blog... reconocer (con el corazón) la grandeza en la infinita valentía de la sencillez, es una de esas asignaturas que tengo pendientes...

Me lo apunto en la lista de deberes!!

Gracias.