El dios de las pequeñas cosas

El dios de las pequeñas cosas

viernes, 28 de octubre de 2011

Mi colección de frases

Foto: Puerto Marina


Desde pequeña, me han maravillado las frases. Por eso, durante muchos años, las fui recopilando en un cuaderno. Tengo más de un montón. Cuando la gente colecciona objetos (sellos, bolígrafos, estampas, chapas, mecheros…) les resulta grato compartir sus pequeños tesoros de tiempo con los demás. A mí, con mis frases, me ocurre lo mismo. Claro que yo lo tengo más fácil, porque puedo usar mis frases en medio de una conversación, en los e-mail, enmarcarlas, insertarlas en una camiseta… Pero lo que más me fascina de las frases (o sentencias) es la capacidad que tienen de decir tanto en tan poco; quizás por eso me gustan. Y digo esto porque yo soy muy de sintetizar (aunque no siempre lo consigo): por ejemplo, si me cuentan un chiste, lo resumo al contarlo yo. También suelo pecar de práctica; sobre todo cuando hago limpieza en casa y nada me parece imprescindible (me temen). Con las personas, ya me va ocurriendo lo mismo (digo, lo de ser práctica); y no por desprecio a nadie –Dios me libre- sino porque entiendo que, el querer agradar a todo el mundo; ser amiga de todo el mundo; atender a todo el mundo y simpatizar con todo el mundo, a lo único que conduce es a no atender a nadie como se merece, no disfrutar de las personas que realmente te importan y perder a los pocos amigos que son de verdad. Osea, una forma de quedarme con poco, pero auténtico.


En fin, pienso que todo esto se podría haber resumido en: “Mi colección de frases; que las disfruten”, pero como dice el refrán “Ni Juan, Ni Juanillo”, pues, ahí va un poco de explicación y algunas frases de Chesterton que atesoro en mi cuaderno.
Que las disfruten.

* * *
Gilbert Keith Chesterton (escritor británico de inicios del siglo XX)

1.- Bebed porque sois felices, pero nunca porque seáis desgraciados.
2.- Hay algo que da esplendor a cuanto existe, y es la ilusión de encontrar algo a la vuelta de la esquina.
3.- La mediocridad, posiblemente, consiste en estar delante de la grandeza y no darse cuenta.
4.- Lo más increíble de los milagros es que ocurren.
5.-La única educación eterna es esta: estar lo bastante seguro de una cosa para decírsela a un niño.
6.- La idea que no trata de convertirse en palabra es una mala idea, y la palabra que no trata de convertirse en acción es una mala palabra.
7.- Quienes hablan contra la familia no saben lo que hacen, porque no saben lo que deshacen.
8.- No hay cosas sin interés. Tan sólo personas incapaces de interesarse.
9.- El periodismo consiste esencialmente en decir ´lord Jones ha muerto´a gente que no sabía que lord Jones estaba vivo.
10.- El fin de tener una mente abierta, como el de una boca abierta, es llenarla con algo valioso.
11.- La aventura podrá ser loca, pero el aventurero ha de ser cuerdo.
12.- La edad de oro retorna a los hombres, cuando, aunque sólo sea momentáneamente, se olvidan del oro.
13.- Una buena novela nos dice la verdad sobre su protagonista; pero una mala nos dice la verdad sobre su autor.
14.- Si de verdad vale la pena hacer algo, vale la pena hacerlo a toda costa.
15.- Optimista es el que os mira a los ojos, pesimista, el que os mira a los pies.

6 comentarios:

Neogeminis dijo...

También yo tuve una época en la que las coleccionaba en un cuaderno!...andaría por los 14 o 15. Ahí empecé. Todavía lo guardo y de vez en cuando lo desempolvo y lo vuelvo a releer.
Muy atinadas están las que hoy compartes.
Buen fin de semana.

Neogeminis dijo...

p.d
preciosa imagen!

Paseos por el alambre dijo...

Hola, Mónica. Pues encantada de compartir afinidad de colección. A mí, muchas frases me hicieron reflexionar; otras me ayudaron cuando andaba perdida; incluso las hubo que me guiaron a la hora de organizarme en el trabajo o en casa. Recuerdo una muy buena que me regaló un compañero de trabajo, en un momento en el que yo andaba un tanto al arrastre por culpa de una injusta situación en el trabajo. Me dijo: Recuerda que cuando los buitres encuentran una serpiente moribunda, se comportan como si fueran águilas.
Desde entonces, ante los buitres, jamás me convierto en serpiente moribunda para que ellos no se crean águilas.

La foto la tomé una tarde en Puerto Marina. El cielo me pareció un enorme lienzo con un pájaro. Saqué la máquina de fotos y lo atrapé.

Un abrazo y buen fin de semana.

Ave Mundi Luminar dijo...

Jo, vaya regalazo!.

Gracias.

Rochitas dijo...

SON EXCELENTES. Todas. Y no menos la que te regaló tu compañero de trabajo.
¿Significó luego un cambio?

MAR SOLANA dijo...

Hola, guapa:

Uf, me costó, pero encontré este maravilloso post que recordé ayer, cuando te escribí...

Recuerdo que lo leí, releí varias veces y me empapé de las agudas y sabias frases de Chesterton... pero quizás por falta de tiempo no pude comentar...

Y lo recordé por aquello que te decía ayer de las personas, y lo que tú dices de sintetizar y ser práctica: el valor de quedarse con lo que de verdad importa, Merce...

Ya te cuento la historia en privado, con un cafelito, ¿vale?

¡Muack!!

PSD: No sé si recibes los comentarios por correo, si no es así no pasa nada, ya te lo digo yo :)