El dios de las pequeñas cosas

El dios de las pequeñas cosas

jueves, 15 de septiembre de 2011

¿Quién se ha llevado mi Queso?


Algo que aprender…



Me he levantado con ganas de mejorar. Mejorar como persona, como ciudadana, como miembro de la Humanidad (uy, esto suena muy trascendental, pero no podemos olvidar que nos movemos en círculos que se van ampliando desde el más cercano al más alejado. Así, me muevo primero dentro de mi familia, luego, en mi barrio, en mi ciudad, en mi comunidad autónoma, en mi país, en mi planeta, en mi galaxia…). Soy, por decirlo de alguna forma, miembro de varias entidades que se superponen como las capas de cebolla.


Algunas veces, incluso, puede que me maneje mejor en los círculos exteriores que en aquellos que tengo más cerca;


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5 comentarios:

Ardilla Roja dijo...

Hola Merce:

Es que no hay mas remedioooo!!. Para no morirse de hambre conviene moverse a la misma velocidad que el queso (o al menos intentarlo). Es mejor no perder el tiempo en lamentaciones. Ya lo dice el dicho: El que no corre vuela!

Besos de quesito gruyère

Marinel dijo...

Es una buena disposición,una meta maravillosa para aferrarse a ella en cada despertar.
Respecto a lo de las capas...es cierto que hay momentos en los que nos desenvolvemos mejor en las exteriores,pero acabamos siempre volviendo en las de dentro.
Un beso.

De cenizas dijo...

¿Y si intentáramos caminar hacia el centro en vez de hacia fuera?

besos

MAR SOLANA dijo...

Hace diez años llegó este libro a mi vida y me ayudó mucho su lectura. Siempre he pensado que nosotros no "elegimos" algunos libros, ellos nos "tocan" a nosotros porque contienen alguna especia o pizca importante para aderezar la lección Vital en la que nos hallamos inmersos en esos momentos.

Me acerqué algo excéptica a
"¿Quién se ha llevado mi queso?", entre otras cosas porque los libros mal apodados de
"auto-ayuda" siempre me han producido cierto recelo que no sabría explicar; aunque he leído algunos que han cumplido su misión con éxito, como éste que nos recomiendas, Merce.

Por aquí te dejo aquella frase que me enroló en su lectura y que me ha acompañado todos estos largos años para recordarme algo muy sencillo: la fe y la confianza en nuestro destino, pase lo que pase...

"La vida no es ningún pasillo recto y fácil que recorremos libres y sin obstáculos, sino un laberinto de pasadizos, en el que tenemos que buscar nuestro camino, perdidos, confusos, detenidos, de vez en cuando, por un callejón sin salida.
Pero, si tenemos fe siempre se abre una puerta ante nosotros; quizá no sea la que imaginamos, pero sí será, finalmente, la que demuestre ser buena para nosotros."

A.J. CRONIN

Un besito dominguero y casi otoñal :)

Paseo por las nubes y por el alambre dijo...

Ardi, yo creo que tú esto lo dominas con soltura, vamos que te pueden mover el queso donde quieran que lo encuentras, je, je.
Muchos besos.

Marinel, llevas razón. Es que lo interior, lo cercano... igual pesa demasiado pero calienta tanto...

Besos para ti

De Cenizas, aguda pregunta. Por lo general uno lo que intenta es abrirse: abrirse camino en la vida. ¿Caminar hacia el centro?... Oye, pues me ha dado qué pensar...
Muchas gracias, besotes, mil.

Hola, Mar:
También me producen recelo los malos libros de auto ayuda, creo que los reconozco enseguida porque ofrecen fórmulas mágicas para ser felices, tipo barita de estrella. Éste libro no lo compré para mí, sino para regalarlo; yo ya me lo había leído; también me sirvió para comprender muchas de las cosas que ocurren en la vida y la actitud con la que las afrontamos.

besillos de queso de bola