El dios de las pequeñas cosas

El dios de las pequeñas cosas

jueves, 16 de junio de 2011

"Cómo será ella" (El tío de la silla)

Imagen: José Manzanares



Rogelio, el tío de la silla, ya es una realidad; un personaje que compartirá con el público su peculiar manera de mirar el mundo.

"El tío de la silla" ha sido propuesto para su inclusión en un periódico local y otro nacional, de manera que, mi amigo José Manzanares: "El Creador de Sueños", se ha ofrecido a dibujar al personaje en alguna de sus facetas. Ni que decir tiene que, tanto los textos, como los dibujos están registrados y pertenecen a sus creadores.

Sin más dilaciones, aquí te dejo una de sus peculiares historias, cuyo desenlace, desde luego, le exigiré que nos desvele.

Que tengas un buen día.


¿Cómo será ella? (El tío de la silla)

Soy un tipo corriente. Vivo en una ciudad corriente y me gusta mi trabajo; no sé si con estas credenciales se puede llegar lejos, pero es lo que tengo. Bueno, hay más… Me he comprado una silla de mirar el mundo y aprendí a vivir -que no es poco-, aunque, me costó lo suyo, eso sí; y hasta creo que me gradué con buena nota. Mi primo Mauro se ríe cuando le digo esto, pero es verdad. A vivir se aprende.

Yo, al principio, cuando todavía no sabía muy bien de qué iba la cosa, pensaba que podría convertirme en un héroe, salvar a la gente y castigar a los malos. Jo, qué ingenuo. Después, leyendo a los clásicos, descubrí que la vida lleva inmersa su entelequia, su propio recorrido hacia la consecución de un fin (esto lo dijo Aristóteles, un tío más que listo), y da igual que te remangues o te dé por comer pipas mirando al cielo, que las cosas van a seguir su ritmo natural. Ayer, por ejemplo, me ocurrió algo curioso. Yo quiero aprender a manejar el ordenador ¿no?, pues fui a matricularme en un curso. Al entrar, leo en el tablón que también se ofertan clases de “Baile de Salón”. Uy, qué interesante, me digo. Y voy y le pido a la señorita que me matricule también ahí. Pero, cuál no sería mi sorpresa cuando, de pronto, me pregunta si tengo pareja para el baile. "¿Pareja?"... (y me guardo la vergüenza en los bolsillos). Pues, no. No tengo pareja: ni de baile, ni para tomar café". "Lo siento -añadió-, es un requisito del curso". ¡Mierda!; me desinflé como un globo. “Venga conmigo”, dijo ella, después de mordisquear un poco el lápiz. Y va y me pone en contacto telefónico con una señora que, al parecer, también quería apuntarse a lo de marcar pieza coordinada, y que tampoco tenía pareja. “Si quiere podemos quedar mañana, miramos el horario que más nos convenga y nos matriculamos juntos”, le propuse a la señora a través del hilo telefónico. Y en eso quedamos… ¿Te quieres creer que no he pegado ojo en toda la noche, pensando en cómo será la dama? Dime tú que nos gustamos y que, además de bailar, nos marcamos un viajecito a la India o una merendilla en mi jardín...

Pues eso, que todavía no he visto a la señora, y ya revolotean mariposas en mi barriga. Me planché la camisa de cuadritos, me rasuré la barba y le he preguntado a mi sobrino la marca de su colonia. Quién me iba a decir a mí que, descubrir un curso de baile, podría descorcharme la vida… "O0oh, nena, me gusta tu melena... Oo0O. 0. oo.. 00 hip! hip!!"

Así funciona esto, amigo: “Sorpresas te da la vida”; y yo que me dejo.
¡Ay! ¿Cómo será ella?...

Mercedes Martín Alfaya

5 comentarios:

De cenizas dijo...

Visión del mundo "a ras de suelo".
Interesante.


besos

Neogeminis dijo...

Esperar de la vida lo que ella quiera darnos...quizás sea esa la receta para vivir más tranquilos.
Un abrazo.

Paseo por las nubes y por el alambre dijo...

Luis, muy bien visto por tu parte.
Besotes a ras de suelo (y sin red).

Neo, lo mismo que tú has dicho pero sin el "quizás".
Besotes con receta y guinda.

Escribir es seducir dijo...

UN PERSONAJE QUE PROMETE!!!!!

LINDA HISTORIA, BUENA ILUSTRACIÓN

SALUDOS

Paseo por las nubes y por el alambre dijo...

Escritoraseductora, muchas gracias por tus palabras. Intentaremos mimar al personaje para que nos deleite con su particular manera de mirar el mundo.

besotes a ras de cielo.