El dios de las pequeñas cosas

El dios de las pequeñas cosas

martes, 12 de abril de 2011

La trastienda de los Sábados Literarios




Hoy tengo un poco de tiempo libre y me he pasado por muchos de los blogs amigos. En uno de ellos, el de Alfredo, estuve leyendo su homenaje a los “Jueves, un relato” y a los “Sábados Literarios”; y, la verdad, me he emocionado. Gracias, Alfredo; sigues siendo un señor.
Quería contaros que recuerdo el bus literario con mucho cariño, y que la idea surgió un día como este, en el que me paseaba por los blogs amigos, y tuve la sensación de que todos andábamos un poco “metidos en casa”; quiero decir que cada cual estaba ahí, en su blog, como si formáramos parte de un edificio de vecinos, asomados a la ventana, pero sin un lugar común donde relacionarnos, montar una fiesta y compartirla con gente de todas partes. Entonces, se me ocurrió proponer un tema común y que cada cual lo publicara en su blog. Pero claro, también se necesitaba un sitio donde agrupar todos esos blogs que participaban en la propuesta. Recogí entonces las direcciones de los participantes y las añadí a la entrada de mi blog. ¡Mierda! Lo recuerdo como si fuera hoy: al enlazar los blogs a mi entrada de blog, se me descuajaringó el blog. Entonces, pensé que igual no se podía hacer eso; digo lo de añadir tantos enlaces de otros blogs en una entrada de blog. No me di por vencida, consulté con algunas personas entendidas en la materia y me dijeron que igual la avería no era por ese motivo. Entonces, volví a intentarlo y ¡¡¡resultó!!!
La idea de utilizar un bus virtual surgió después de algunos viajes literarios. Resulta que, en cada propuesta, yo añadía una imagen que nos identificara en el viaje. Un día, un grupo de escolares visitaron el museo donde yo trabajaba. Me dijo el profesor que habían venido en bus; un autobús que les puso el ayuntamiento para la actividad. Les estuve haciendo fotos durante la visita al museo; también una colectiva en la puerta y otra cuando ya estaban dentro del autobús: en ésta última, sólo se veía el vehículo y el profesor a punto de subir. Al descargar las fotos en mi ordenador, y como por esos días tocaba convocatoria literaria, se me ocurrió gastar una broma. Añadí la imagen del autobús y dije que el ayuntamiento había puesto transporte a nuestra disposición. A la gente le gustó mucho la broma y la siguieron: pedían asiento en ventanilla o reserva para el próximo viaje. Entonces, seguimos el juego; lo que nos permitía, incluso, sentir que el viaje era más real. La verdad es que nos lo pasamos muy bien. Y el relevo de conductores resultó una pasada: cada cual se las ingeniaba para añadir su creatividad, y aquello se convirtió en un bombazo; geniales también los diseños de bus literario que aparecieron.

Bueno, lo voy a dejar aquí, porque me gustan los finales felices.

Muchas gracias a todas las personas que con su participación contribuyeron a crear estos recuerdos tan entrañables. Y muchos besos para Alfredo que me los ha traído a la memoria.

Gus ;)
Un beso muy especial para ti (tú ya sabe porqué).

12 comentarios:

San dijo...

Resulta que te he estado visitando sin saber que tú eres esa Mércedes de los sábados, pues encantada Mercedes.

Paseo por las nubes y por el alambre dijo...

Besos San. Muchos besossssssss.

El titán dijo...

Que todos los sábados (y los domingos, los lunes, los martes...) sean literarios.

Natàlia Tàrraco dijo...

Ainnnns, se me borró el comentario, uyyy, cosas del éter.

Te decía, querida Mercedes, que me acuerdo muchísimo de los sábados. Alfredo los evoca junto con los Jueves, sentido homenaje que te mereces.
Tú fuíste el motor, el arranque ilusionado del Bus que nos trasladó a lecturas a mundos, entonces empezaba mi blog, no sabes hasta donde supusiste un incentivo para leer y escribir. Aquello es tu idea, esperábamos los temas con intriga y luego nos lanzábamos con entusiasmo.
Gracias dulce Mercedes, fue maravillos, me acuerdo de muchos temas. Después siguió el amigo Tèsalo !ave! con los Jueves, y sigue GUS, con grandes ímpetus, la cosa marcha cada jueves.
Amiga, a ti te lo debemos, te pido por favor que te hagas más presente en comentarios y participando ¿te animas? te añoramos mucho.
Un besito muuuy cariñoso.

alfredo dijo...

Gracias a ti Mercedes.
No es ni más ni menos, que una relidad que compartimos y de la que todos tenemos un grato recuerdo.
Me sumo a la solicitud de Natàli y deseamos verte por estos "Jueves..." que un poco tuyos también son.

Besos

Neogeminis dijo...

Los que subimos al bus aún después de comenzado el juego también disfrutamos mucho y tenemos un muy feliz recuerdo. Sinceramente te felicito por haber llevado adelante la idea, más cuando, como cuentas, tuviste que vencer ciertos inconvenientes técnicos (cuando cuestan un poco la cosas, las valoramos más!)
En fin, también me gustó la entrada homenaje de Alfredo y me alegra saber que el mismo espíritu que motivó los sábados originales ahora acompaña a todos los jueveros !

Te dejo un abrazo!

Paseo por las nubes y por el alambre dijo...

Titan, Nátali, Alfredo, Mónica, muchas gracias por vuestros comentarios. Un placer encontraros por aquí acompañando esta entrada.

Ardilla Roja dijo...

Hola, Merce:

A mi me costó desengancharme de los sábados. Es cierto que el conducir a veces resultaba agotador; pero se pasaba bien.
A veces los echo de menos.

En los jueves participo menos; aunque sirven para matar el gusanillo.

Besos con nostalgia.

Por cierto, enhorabuena por tus clases ortografía. En Internet se leen textos con tantas aberraciones, que una acaba por adoptar malos hábitos.

Jesus dijo...

Hola Mercedes, cuando empecé a pasear por estos lares, encontré PASEOS POR EL ALAMBRE y gracias a tu iniciativa de los Sábados literarios pude participar por primera vez de la escritura y la verdad guardo muy gratos recuerdos. Gracias por animarnos con tu saber y tu experiencia a montar en el bus literario. Saludos Marina.

Juan Manuel Rodríguez de Sousa dijo...

La verdad es que fue un placer participar, y también dirigir el bus durante una semana. Gracias!

¡Vivan los Sábados Literario de Mercedes! jajaj

Besisi,
Juanma

Solitude dijo...

Jooo, Merce, gracias por recordar mi pequeño diseño... sigues siendo la compi viajera.

Un beso inmenso.

Medea dijo...

Hola Mercedes, te tengo enlazada porque mi intención primera fue contactar contigo para participar en esos viajes que tanto me gustaron desde mi asiento de lectura, creo que nunca llegue a comentar pero por amistad (de antaño) con Maria José Moreno, empecé a leer lo que ella escribía y leía también a alguno de los viajeros. Como siempre me gusto escribir, ante el aliento de Maria José y después de hacerme amiga de su taxista “Baldomero”, me animé y me lancé en plancha al vacio, busqué un titulo para mi blog y lo llame "mirando dentro" porque quería escribir desde dentro desde las "tripas" desde el corazón y las entrañas desde un lugar anónimo. Me apunté al autobús que salía aquel sábado y antes de darme tiempo a parpadear se suspendió el viaje y lo peor eran los motivos que llevaban a aquella decisión, las causas que impedían que el autobús saliera. Maria José me lo explico con mas detalle y...no había indicios de que se fueran a reanudar los viajes. Hoy aquí estoy poniéndote cara aunque (creo recordar) que en alguna fotografía de algún encuentro Bloguero te había visto.
En un mes hará un año que comencé mi andadura por bloguer como una más, comencé con miedo pero como mi decisión de escribir seguía latente, comencé en los Jueves de Tésalo pero cuando ya conducía Gus. Hoy solo tengo que decirte que gracias a tus sábados aun sin llegar a formar parte de ellos, estoy aquí, feliz, inmensamente feliz de haber conocido a gente que hoy significa tanto en mi vida, gente amable, cálida, gente con quienes comparto la magia de escribir, gente a la cual no he visto nunca y gente maravillosa a la que he abrazado con sincero afecto ,cada uno distinto y diferente del otro, de distintos países, ideologías y religiones pero gente a la que me une principalmente expresar lo que tiene dentro y compartirlo. Un fuerte abrazo