El dios de las pequeñas cosas

El dios de las pequeñas cosas

martes, 11 de enero de 2011

Fumar: cada día más caro.


"¿Cómo dice?... ¿Qué no se puede fumar aquí, en la puerta?... Pero, si esto es un Centro de Adultos". "Es un Centro de Adultos donde se imparte una clase de inglés para niños, señora". "Pues vaya tela. Esto es que me parece demasiado". "¿Demasiado? Es la Ley. Si no le gusta, ponga usted una hoja de reclamaciones contra la Ley". "Entretanto, no se puede fumar en la puerta".

¡Plas! ¡Plas! ¡Plas! (La mujer se encamina a la puerta del bar de enfrente, machacando el asfalto con sus tacones). Allí se encuentra con un grupo de fumadores en corrillo, de pie, junto a las mesas.
Sale el camarero:
-Perdonen, ¿van a tomar algo?
-No. Estamos fumando. ¿Qué? ¿Tampoco se puede aquí?
-Claro que sí, pero siempre que hagan una consumición. ¿Qué van a tomar?
-Pues yo, el sol.
-Oiga, me refiero a que tienen que pedirme algo.
-Ah, bien. Pues traiga un cenicero.
-Usted y yo vamos a salir mal.
-¿Dónde? ¿En la foto?... (no te jode).
* * *
¡Plas! ¡Plas! ¡Plas! (la mujer, indignada, se vuelve a la puerta del Centro).
"Oiga, ¿cuánto es la multa por fumar donde no se debe?” "Pues, no sé, pero..., por lo menos, por lo menos noventa euros". "Bien (abre el bolso, mientras el cigarrillo le cuelga del labio). Tenga, ahí van 180. Y fume, fume usted también, que le invito yo".

2 comentarios:

De cenizas dijo...

Un poco cara la chulería, ¿no? Una cajetilla fumada sale a.... 1800 euros... buffff :) (claro, paseando por las nubes...¿de humo? )

Ahora en serio: "Menos prohibición y más persuasión"

Besos

Mercedes Ridocci dijo...

Me has tocado donde más me duele.
¡No te imaginas como estoy con esta ley tan drástica?
Somos los apestados y a este paso los arruinados.

U abrazo de una fumadora enfurecida.