El dios de las pequeñas cosas

El dios de las pequeñas cosas

jueves, 23 de diciembre de 2010

Miedo a ganar


Ahora, que andamos a puntito de despedir un año y recibir a otro, se me ocurre incluir unos cambios en mi vida (también se puede decir “hacer unos cambios en mi vida”, pero como me he propuesto considerar todo el abanico de verbos antes de acomodar los facilongos... ).
Pues eso, “incluir” “añadir” “probar” “experimentar” “colocar” ¡ostias!, qué frío; es que salí un momentito a la terraza a ver si encontraba más verbos con los que arrinconar ese “hacer” tan mediocre, y no veas ´quépelúa´. Bueno, a lo que iba… Que me he pasado tres días en la cama, con fiebre, trompetazos de nariz y mucho darle al coco, y he llegado a la conclusión de que hay que moverse, experimentar, abrir ventanas y que corra el aire.

De momento, he cambiado la plantilla de mi blog (ni mejor ni peor que la antigua, sólo diferente). Diferente también mi actitud ante determinadas “cosas” (situaciones) que no merecen la pena (me refiero a ignorar todo aquello que me desestabilice el ánimo). Diferente -y esto no quiero que se me olvide- en la forma (la manera) de deslizar fichas en el tablero de la existencia: hay piezas que deben moverse con precisión, con soltura, con elegancia; sin machacar al contrario pero sin perderlo de vista; de otras, en cambio, se puede prescindir. Y el principal cambio estaría (vendría) en perder el miedo: “el miedo a sentir, a no estar de acuerdo, a equivocarse; miedo a llegar tarde (o a no llegar). Pero sobre todo (y por encima de todo), hay que perder el miedo a Ganar. Y es que, como decía el filósofo, “No existe una soledad más ingrata que la de aquel que se atrevió a conquistar una cima".
Y este post (que se inicia en Tordesillas y termina en Calatayud; así soy yo) representa una especie de homenaje para todas aquellas personas que, de una manera o de otra, en su mundo particular o profesional, han sentido el desabrigo social en la consecución de sus metas.
"Cuando conquistes la cumbre te verás solo y sentirás frío, pero las vistas mereceran la pena"(dijo Dios al ángel en medio de la escalinata celestial).

Feliz jornada (me voy a empolvar la nariz, que tenemos fiesta y almuerzo ;))


7 comentarios:

Mercedes Ridocci dijo...

Perder el miedo, o más bien ser capaz de asumirle como un sentimiento natural, es fundamental para prosperar. El miedo que paraliza no sirve absolutamente para nada, es la involución.
Tengo miedo, es verdad, pero me puede el movimiento, lo que quiero lograr, y si pierdo, no pasa nada, pues perdido lo tenía, solo me arriesgo a ganar.

Un abrazo.

Paseo por las nubes y por el alambre dijo...

Muy buena filosofía la tuya. Arriesgarse a ganar (y conquistar las pequeñas batallas personales; que son las importantes). Me gusta ese riesgo.
besos

De cenizas dijo...

A mí, en la terraza, se me heló el verbo enfriar.
Me gusta tu new look bloguero :)
Cuando la meta es importante para uno mismo, la satisfacción personal es suficiente abrigo, ¿no?


besos

Carmen Andújar dijo...

Muy buena manera de encarar el año. No darle importancia a cosas que si te paras a pensar no vale la pena ni de recordarlas.
Un beso y Feliz Navidad

maria jose moreno dijo...

Siempre me he preguntado por qué hacemos estas reflexiones de cara al un año nuevo y no las hacemos de continuo cuando las cosas no van bien o cuando nos sentimos abandnados por lso que confiábamos o cuando noa agreden sin buscarlo o nos hieren de muerte, metaforicamente hbalndo por supuesto. Considero que cada dia debe ser un renacer y si queremos hemos de cambiar dia a dia no solo en estas fechas y que conste que me parece muy bien tu filosofia jejeje
Besos guapisima y espero que te encuentres mejor

Neogeminis dijo...

Me quedo meditando tus reflexiones!...bienvenido sean los cambios cuando vienen de motu propio!
abrazos enormes y muy feliz navidad!

Annick dijo...

Ganan los valientes , asi que ¨palante ¨.

Besos desde Málaga.