El dios de las pequeñas cosas

El dios de las pequeñas cosas

viernes, 17 de diciembre de 2010

Mi sonrisa de piruleta


Hoy, a pesar de todo, he salido del trabajo cantando: “I´m singing in the rain”. Y es que una aprende… Con el tiempo, se aprende, por ejemplo, a saltar sobre los charcos “what a glorious feeling”; a reírse de las nubes despeinadas y oscuras; a ignorar las palabras de cartón “I´m happy again”. He bajado la calle con las manos en los bolsillos, silbando, como si nada (ni nadie) pudiera ya robarme esta burbuja de arco iris que me levanta del suelo y me cosquillea la nariz. Me he mirado en los escaparates cutres (y en los de lujo, también). Y al final, después de muchos amaneceres sin calado y atardeceres mustios, he descubierto que esta sonrisa de piruleta le sienta bien a mi vida. “The sun´s in my heart".
. . .
Ay, qué contenta estoyyyyyy.
(Por nada, por nada...).

Cantando bajo la lluvia, aquí.

7 comentarios:

Lucio Anneo dijo...

"Que así sea, por siempre. Lo mereces.
Saludos.

Mar dijo...

Y esaes la postura que hemos de tomar siempre. ¡Pero a veces, cuánto cuesta!
Tú sigue así, no lo dejes!!!!!!
Un abrazo
Mar

Natàlia Tàrraco dijo...

De esta manera, saltando charcos y con sonrisas en los labios, quiero verte, amiga. Besitooos.

Paseo por las nubes y por el alambre dijo...

Gracias, Jesús, muchas gracias.

Mar, seguiré tu consejo. Y tú, ya sabes, sonrisas de piruleta SIEMPRE (pase lo que pase), es lo que mejor sienta.

Nátali, te brindo una sonrisa grande, como tú te mereces.

Sandra S. dijo...

Hola Merche!! Si no hay nada más lindo que caminar bajo la lluvia!! Y reirse de los que corren a refugiarse bajo los techos y se pierden de esa sensación tan linda!!

Hacía rato que no pasaba por tu casa!! La foto de Neo me ha vuelto a reencontrar con tu blog.

Un abrazote enorme y dos sonrisas de piruleta!!

De cenizas dijo...

Pues yo, sin hacer eso, ya he enganchado el primer costipado del invierno....



besos

Paseo por las nubes y por el alambre dijo...

Hola, Sandra. Te recuerdo, claro que te recuerdo. Aunque, a veces, los barquillos toman rumbos inciertos y perdemos su rastro. De todas formas, en este ir y venir sobre el océano, da gusto reencontrarse y reconocer a los vecinos.
besos de piratas amigas.

Luis, vaya por Dios. Cuida ese resfriado.
Besos de jarabe mágico.