El dios de las pequeñas cosas

El dios de las pequeñas cosas

martes, 16 de noviembre de 2010

Nosotras y ellos


Dejo la musiquita del post anterior, porque le viene muy bien a éste.

Dicen que los hombres y las mujeres somos muy diferentes; suerte que así sea. Suerte, porque, de esa forma, nos complementamos muy bien (digo yo). A mí lo que me gusta de un hombre (y voy a desvelar aquí mis secretos más íntimos, je, je) es que me comprenda con la mirada; se haga un poco el tonto cuando podría hacerse el listo; hable poco, pero se comunique a tope. Y en resumen, que me deje lanzar las bolas a mi manera, las reciba con soltura y me las devuelva con la perfección que a mí me falta. Uf, ya os he liado…
En fin, os dejo algo que creo resume muy bien estas benditas diferencias entre los sexos.

Diario de Ella:

Hemos salido a cenar. No sé, pero le encontré raro. Apenas hablaba y parecía estar muy lejos de mí. Ni siquiera reparó en mi pelo, con lo que me costó que la peluquera añadiera extensiones para lucir como a él le gusta. Me puse los pendientes que me regaló y me hice la manicura francesa. Ni lo notó… Le pregunté si le ocurría algo y me dijo que no, que estaba cansado, eso es todo. Pero yo sé que miente. Lo sé porque, cuando salimos a cenar, nunca pide el postre tan pronto ni se pasa media velada mirando el mantel y haciendo pelotitas con las migajas de pan. Creo que me la está pegando con otra. No es normal que se comporte así ni que me ignore de esa forma.
Después de cenar, nos fuimos a casa. Se duchó y ni siquiera me llamó para que le frotara la espalda. Luego, hicimos el amor. Y sí, bien, pero le noté mecánico, ausente… Es seguro que está con otra; lo sé. Mañana, le registro el móvil y la cartera. Maldito infiel…

Diario de ÉL

Ha perdido el Madrid, pero bueno, al menos, he podido echar un polvo.

1 comentario:

Mercedes Ridocci dijo...

¡Que fuerte!
Ella comiéndose el tarro de que tiene una amante, y resulta que es verdad, pero no otra mujer, sino el fútbol de mierd...

Un abrazo.