El dios de las pequeñas cosas

El dios de las pequeñas cosas

viernes, 27 de agosto de 2010

Se acabó...


Ya estoy buscando sitio para arrinconar la colchoneta de la playa, la sombrilla, los manguitos del niño, el cubito y la pala, la tabla de surfin, los bikinis, las toallas, el bronceador y las rebajas: no veas la de cosas que me acabo de comprar en las rebajas a precio de saldo; no sé si para usarlas o para despejar el stop que acumulan las tiendas, pero ahí están, rellenando mi armario. Ay, cómo me gusta abrir el armario y verlo atestado de ropa: este modelito me sentará como un guante en cuanto adelgace un poco. Y los “pirata”… Los “pirata” a diez euros son una pasada, me traje cinco; cada uno de un color. Además, me he comprado un montón de zapatos, vestidos, camisetas, pantalones, sombreros, bolsos (“tiraos”. Los bolsos de telita y lentejuelas están “tiraos” de precio; y los otros, también). Lo voy a meter todo en la maleta, este año ya no me da tiempo a estrenar nada.
Se acaban las vacaciones y hay que colocarse las pilas: uy, ¿dónde las guardé?...
Organización, es lo primordial. Organización, y una bolsa enorme (necesito desprenderme de todo lo que compré el año pasado y dejar sitio para todo lo que he comprado este año). Ahora que lo pienso, me hace falta un armario más grande, aquí ya no cabe nada… Veamos, apunta, nena: “Comprar un armario nuevo, a ser posible, de ocho puertas”; me apañaría con siete: eso sí, sacrificando algunos vaqueros, las tres chaquetas que pasaron de moda, los ocho vestidos que no me entran, el traje ibicenco (no pienso asistir más a esa fiesta ´pija´ de la playa), la maletita salmón (demasiado pequeña para viajar) y los patines (no sé cómo se me ocurrió comprar unos patines si yo no me sostengo ni en las escaleras metálicas).
En fin, que tengo que activar las pilas y dejarlo todo organizado antes de volver al trabajo. Por cierto, ¿dónde puse el uniforme? ¡Ay! Dios…, ¿a que lo llevé a la tienda solidaria cuando hice la limpieza a principios de agosto?... Si es que toda la culpa la tienen las putas rebajas, el verano y estos armarios de juguete donde no cabe nada.

10 comentarios:

Ave Mundi Luminar dijo...

A veces me pregunto qué hubiera sido de nosotros, pobres humanos, sin las estaciones, sin ese empujón que nos obliga a movernos, a cambiar al ritmo en el que lo que nos rodea cambia... ¿Nos hubiera superado esa tendencia tan nuestra, de 'quedarnos como estamos'?.

Cambiar y ponerse las pilas, volver a la otra realidad, la que está orquestada por lo que en verdad mueven la mayoría de los hilos...

Por mi parte me acercaré a la tiend a comprar más pilas, que con las que tengo no llego ni a finales de Septiembre :)

Feliz metamorfosis Mercedes

Paseo por las nubes dijo...

Hola, Ave.
Ya ves que esto es una sátira al consumismo, al poco valor que le damos a las cosas importantes y al cabreo (sin fundamento) que nos supone volver a la rutina.

Un abrazo y que encuentres pilas a tu medida.

De cenizas dijo...

¿Pilas? Yo necesitaré el lunes una central eléctrica¡¡¡¡¡

besos

Ardilla Roja dijo...

jajajaja desde luego la culpa es del armario.

Yo hace tiempo que no compro nada en rebajas, bueno, ni antes tampoco. No encuentro mi talla!!!

Lo de los bolsos "tiraos" me ha encantado. Luego se quedan igual, "tiraos" y sin usar jajaja.

Muy bueno, Merce

Besos sin rebaja

Mercedes Ridocci dijo...

¡Es buenísimo!, y tan real
Un abrazo grande

Verónica Marsá dijo...

Hola, paso sin llamar, permisooo...
te leí en Alfredo y me decidí a pasar por tu casa. Traigo café y galletas para ocasión!

Ya es cierto ya, me cuardo que una vez escuché eso de TENGO UN ARMARIO LLENO DE NADA QUE PONERME. Una ironía genial, bravo, amiga nueva. Te añado, vale?

Carmen Andújar dijo...

Chica, que dificil es ponerse las pilas, se relaja una tanto que cuesta. A mi lo del armario de ocho puertas me iría bien, tiro poco y después lo pago, y después viene lo de ponerse en forma, con este calor venga hacer la siesta, una no tiene ganas de nada y después de comer, ala. Cuando comienza el curso siempre haces propósito de enmienda, pero la enmienda la dejas para más adelante. Oye, mira que he andado estas vacaciones visitando sitios; pero como no comes bien pues pasa lo que pasa.
Bueno, a ver si empezamos con buen pie el curso y entramos en rodaje.
Un besote guapa

Felisa Moreno dijo...

Me he estresado sólo de leerte, buena crítica al consumismo, cuántas cosas se compran en rebajas que no sirven para nada.
Un abrazo.

Susana dijo...

¡¡¡¡Jajajja!!! Dios mío, que horror!!

¡Menos mal que no me siento nada identificada!

Un gusto leerte.

Besitos

Lucio Anneo dijo...

¿Ves como funciona?