El dios de las pequeñas cosas

El dios de las pequeñas cosas

lunes, 26 de julio de 2010

Enoorme...

(Del libro en proyecto: "El mundo de Aroa")
Un relato que le ha gustado mucho a Ramón, mi profe, por eso se lo dedico.



Ayer, estuvimos merendando en casa de Vivi, que es una amiga de la abuela. Comimos galletas, refresco y nos bañamos en su piscina. Luego, estuve pintando en un papel de Vivi, viendo los dibujos de la tele de Vivi y jugando en la terraza grande de Vivi. Cuando el sol se escondió en la montaña, la abuela y yo volvimos a casa dando un paseito y jugamos a decir las cosas pequeñas, ´midianas´ y grandes. Encontramos un perro grande, que iba con su dueña; y me dejó que lo tocara. Pasamos por un puesto y la abuela me compró una rueda con palo que llevaba dentro dos pelotas pequeñas. También saludamos a las palmeras del paseo, que son grandes. La abuela me señaló una hormiga y yo dije: pequeña; y luego pasó un autobús y yo dije: grande. Cuando entramos en el parque, vimos un árbol muy grande. La abuela dice que las cosas que son más grandes que grandes se llaman enormes. Y yo abrí mucho las manos y dije: “ Enooorme”. ´Enorme´ es una palabra enorme, y pequeño es una palabra muy chica; por eso se llama pequeño. Para decir ´pequeño´ hay que juntar las manos y mirar por el agujerito de los dedos. Para decir ´grande´ hay que abrir mucho las manos. Pero para decir ´enorme´ hay que inflar los mofletes y la barriga.

´Midiano´ es que no me gusta. Porque para decir ´midiano´ no hay que hacer nada, sólo doblar un poquillo la boca como cuando no quieres más bocadillo.

8 comentarios:

Carmen Andújar dijo...

Hola Mercedes ¿Cómo estás?. Que cuento tan bonito. A mi tampoco me gusta decir mediano, es una palabra fea, en cambio enorme tiene algo especial.
La semana que viene me voy de vacaciones hasta el 18, tú, ¿te vas? ¿o te quedas en casa?
Está muy bien lo del libro, seguro que te queda precioso. Yo estoy haciendo la segunda parte de la novela que hice, a ver que tal va.
Hasta pronto, un beso grande, o mejor dicho enormeee.

Paseo por las nubes dijo...

Hola, Carmen:
¡Qué gusto verte por aquí! Yo me quedo en casa, porque tengo piscinita y la playa, ahí, en frente.
Igual, paso por Córdoba para ver a la familia (y a Maimónides, El Gran Capitán y los patrones de la ciudad; que aunque pocos lo saben, no es San Rafael, sino, San Acisclo y Santa Victoria).Ahora en Córdoba hace un calor enooorme; pero yo ya sé que tengo que ir por la sombrita, por la sombrita.

Besos y que descanses muchooooo.

Ardilla Roja dijo...

Tu si que eres enooorme, Merce.

Me encanta el mundo de Aroa y estoy deseando que salga para comprarlo.
Tapoco me gustan las "midias tintas'

Te dejo besos con gafas de sol y bronceador

XoseAntón dijo...

Entrañablemente enoooorme. Me trasladó a lo pequeño, a mi infancia. Aprendí a leer en los rótulos y señales de tráfico. Abuela, allí ¿qué dice? ¿Qué letras ves tú? La P, la A, la S, la T... y la P con la A ¿qué dice? PA, PAS...

Felicidades y gracias por recordarme a mi ser más querido.

Neogeminis dijo...

jajjaja...muy tierno!...casi puedo ver atu nieto/nieta diciendo "enoooooorme" y haciendo así con los brazos!jejjejee

Natàlia Senmartí Tarragó dijo...

Saludos Mercedes, me alegra verte escribiendo este PEQUEÑO relato, ENORMEMENTE bello porque encierra la sencilla y hermosa sabiduría de la abuela. Lo mediano a veces no es tan insignificante o gris, a veces significa el punto medio, el equilibrio.
A ver cuando vemos ese libro terminado.
Felicidades, te envio un beso así de GRANDE y muy cariñoso desde la mar galega, cuídate, pásalo bien.

Paseo por las nubes dijo...

Ardi, ya te aviso cuando tenga "el niño en la cuna", je, je.
Muchos besos, linda.

Xose, tú es que eras enooorme desde pequeño. Seguro que tu abuela también fue una enorme mujer.
Besos, guapetón.

neo, es nieta: Aroa. la verdfad es que me lo paso muy bien con ella. Y, sobre todo, es que es mi personajer favorito, je, je.
Besotes, mil.

Natalia, Ave. Muchas gracias por tus palabras y tu visita. Entrañable, eso es lo que eres, entreñable, gupa.
Besos, mil, también pati.

Vivi dijo...

Morí de ternura con este relato, cuando vienen a visitarme nuevamente? las quiero!!!!!