El dios de las pequeñas cosas

El dios de las pequeñas cosas

domingo, 30 de mayo de 2010

Tercera instrucción...


Acabo de recibir la tercera instrucción.
La comparto...

Cuando hables, hazlo despacio y sonríe siempre. Mira a tu interlocutor a los ojos: primero, por respeto; segundo, por precaución. En cada momento, toma lo que necesites; acumular sin motivo es signo de inseguridad.
Y no olvides que se sabe más de una persona por lo que cuenta de los demás, que por lo que los demás nos cuentan de ella.

PD: Resulta nocivo para la salud añadir trozos de limón a las bebidas.

3 comentarios:

MAR SOLANA dijo...

¡Vaya, ya estás en casa!

Te estaba esperando para tomarme ese café contigo en tu terracita, a ver si me da un poco el airecillo...que por aquí tenemos ya un calor...

Oye, esto ¿es algún tipo de mensaje en clave?, ¿quizás instrucciones de Jedi? :)

Mirar a los ojos de tu interlocutor, acumular sin motivo y saber más de una persona por lo que dice de otros; son instrucciones de sentido común y fáciles de comprender...máxime cuando las tienes en cuenta en tu vida...aunque nunca debes fiarte de lo que otros te cuenten de una persona, pues por regla general...

Lo de hablar despacio y sonreír siempre...me resulta más complicado...Además, me gusta echar trozos de limón en el té :)

Besotes...

PSD: "Pretty Woman" también es de mis preferidas...;-)
Me casé escuchando: "It must have been love"...

ADELFA MARTIN dijo...

Pues que gusto Mercedes, con placer te visitarè en este blog...seguramente nos veremos en Sàbados literarios, pues la pròxima semana tengo intenciones de participar en la convocatorias de Gus...


mis cordiales saludos

Paseo por las nubes dijo...

Mar, tengo instructor de lujo. Ya sabes que me manejo mal en estos terrenos terrenales, je, je.
Besillos de regla general (todavía estoy en primaria).

Adelfa, encantada de recibirte en los Sábados Literarios (que no son de Gus, son míos). Aunque Gus tiene convocatoria los jueves y puedes participar en ella.
Un beso literario.